viernes 9.12.2016 - Actualizado hace
Viva la pesca
11 | 08 | 2016
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Mar Chiquita de Agustina sumó calidad a la cantidad

Wilmar Merino
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Por Wilmar Merino


Una laguna donde no se requieren grandes artilugios para volverse con la cuota hecha y en donde semana tras semana se logran pejes más gordos. La voracidad previa al desove hace que la pesca sea fácil estos días.

Mar Chiquita de Agustina sumó calidad a la cantidad
Foto:

En los cinco trackers de Joaquín Hasaín, cada ocaso muestras las mismas imágenes de clientes felices bajando cajones y bolsas de excelentes pejerreyes, en jornadas que -según los rindes y la mano de los pescadores- van de 100 a 150 pejerreyes de medida a 40 cm por embarcación (4 a 5 pescadores en total). Y lo particular de agosto es que el tamaño de los pejerreyes ha mejorado sustancialmente en calidad con respecto al principio de temporada y las semanas anteriores. Esa laguna, que fue y es vedette de esta temporada, es Mar Chiquita de Agustina, tremendo espejo del partido de Junín que parece no aflojar nunca.

Desde Buenos Aires se llega a este verdadero paraíso pejerreycero frecuentado por porteños, santafesinos y cordobeses, tomando Ruta 7 hasta Junín y luego siguiendo por la 65 por 13 km hasta que damos con el primer pueblo a mano izquierda; Agustina. Entramos por la calle de acceso al mismo, cruzamos todo el pueblo y chocamos con la vía, doblamos a la izquierda hasta el primer paso a nivel, lo cruzamos y luego los carteles nos llevan al pesquero Don Jorge. Allí opera nuestro guía con sus cinco embarcaciones, y también se bajan lanchas particulares y alquilan botes.

Pero... la diferencia entre salir con quien entra a diario o por cuenta propia es enorme y se ve en el resultado final. Una opción es alquilar las lanchas -con motores de 40 hp, chalecos salvavidas y elementos de seguridad- para poder recorrer la laguna por cuenta propia.

Varios aficionados aprovechan bien el día hospedándose en Agustina o Junín, llamando a Joaquín previamente para coordinar esa opción. El guía también se encarga de las carnadas, o bien se pueden comprar en el pesquero.

Para pescar en Mar Chiquita de Agustina hay que usar cañas de 4 a 4,20 metros como Tech Karma o la Spinit Spectrum, por citar buenos ejemplos, multifilamento de 0,16 Tech o Shimano power Pro, y líneas convencionales de tres boyas. Algunos deciden rematarlas con bigoteras, pero si el pique está firme recomendamos la máxima que reza "menos es más" y poner las líneas más tiempo en el agua y no andar encarnando tanto anzuelo agregado. Esta semana con excelente clima la pesca fue brillante, con piques bien arriba, a sólo 15 cm de brazolada. Lo mejor: usar anzuelo 1/0 con una buena mojarra y el remate de un filet de dientudo.

Como suele pasar antes del desove, el pejerrey, atento a sus necesidades alimenticias antes de la puesta, come con voracidad, especialmente en estos días de mañanas frescas y tardes cálidas. Eso hace que a veces por la mañana los encontremos en aguas más bien bajas, que son las que calientan primero, y luego más hacia el centro del espejo. Suelen darse entre el montón algunos ejemplares fuera de molde que alcanzan los 700 u 800 gramos y varios de 500 gramos. Cebos generosos son los que tientan a estos matungos.

En setiembre empezará la veda y el cupo en este ámbito se limitará a 25 piezas por caña, los fines de semana y feriados. Nuestro guía de referencia, Joaquín Hasaín, seguirá operando en este ámbito durante este mes. Y a juzgar por lo que viene pescando durante toda la temporada, las flechas de plata seguirán divirtiéndonos en grande aun en mangas cortas.

Para el recambio de estaciones, cabe la posibilidad de hacer dos buenos planes: dedicar una mañana al peje y hacer pescas de taruchas en horas de la tarde. En este espejo vimos muy buena calidad de ejemplares al iniciar el otoño y nos prometimos volver por ellas.

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