sábado 24.09.2016 - Actualizado hace
Turismo
14 | 08 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Iberá, el legado guaraní que cautiva con su particular belleza

0
Comentarios


Reconocidos como reserva natural, sumado a un encanto incomparable, los esteros y lagunas de nuestra Mesopotamia se transformaron en un polo atractivo turístico en ascenso. Fauna, flora e historia, constituyen una fusión perfecta para todo visitante que se precie, al momento de asumir desafíos y encarar un reposo bien distinto.

Iberá, el legado guaraní que cautiva con su particular belleza
Foto:

La inmensa región de los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes, es un destino rico por su naturaleza y con posibilidades de disfrutar del turismo en sus diversas variantes. Allí están dadas todas las condiciones para realizar el turismo de aventura, histórico, religioso y ecológico o de naturaleza.

La palabra "Iberá" (Yverá en guaraní puro) significa "aguas brillantes". Se dice que si se observa el modo en que la luna se refleja en las lagunas y en los esteros en aquella zona baja de Corrientes, no es difícil adivinar por qué los viejos guaraníes eligieron llamar de esta manera al lugar.

El área es una de las grandes reservas naturales del país, con paisajes de una belleza inigualable, dueña de una inmensa variedad de flora y fauna. La región está compuesta por más de 20 municipios y 200 mil habitantes. Las localidades más cercanas son Loreto, Carlos Pellegrini, Concepción, Mburucuyá y villa Olivari.

Ubicados en el centro de la provincia de Corrientes, los esteros y lagunas del Iberá conforman una de las áreas más ricas y vírgenes de la Argentina y del mundo, con una extensión de más de 2.000.000 de kilómetros cuadrados.

Esta zona está constituida por lagunas que, unidas a esteros y bañados, provocan un humedal que sirve de hábitat a especies animales y vegetales, además de infinidad de insectos y numerosas variedades de mariposas.

Navegando es posible recorrer los riachos y lagunas donde pueden verse monos carayá, ciervos de los pantanos, carpinchos, yacarés y cientos de aves.

LEA MÁS:

      Embed

La localidad de Carlos Pellegrini es un pequeño paraje rural que oficia de puerta a los esteros. Recorriendo sus calles con nombres guaraníes se puede acceder a la plaza principal. Concepción, mientras tanto, es la cuna de Pedro Ríos, el valiente Tambor de Tacuarí, un niño de ocho años que se unió a las tropas del General Manuel Belgrano y que murió en una batalla.

En la plaza de Concepción está su monumento y también allí funciona un centro de interpretación referido a los Esteros.

Allí se explica que en la zona se trabaja en la reinserción del yaguareté al hábitat natural, ya que la especie se extinguió en la zona, gracias a la caza furtiva.

Los cazadores fueron convencidos de convertirse en baquianos o guías y dejaron paso a jóvenes estudiantes, que se preparan bajo los programas de la Universidad del Noroeste.

La fauna es comparable a la del África y las costumbres también, en especial las embarcaciones y los remos.

Otra especie en peligro de extinción, puede verse volando por los campos de la zona, el ave típico del lugar, jetapá.

En una isla se hallaron recientemente restos humanos y se investiga en qué época murieron, probablemente en situación de violencia, ya que han sido enterrados boca abajo.

Todo eso puede verse en el centro de interpretación de Concepción, donde los guías de Iberá Porá (Aguas Brillantes hermosas) explican todo con lujo de detalles.

Los atractivos en los esteros y lagunas no son sólo sus paisajes, sino también las costumbres y tradiciones de su gente, como por ejemplo el gusto por el chamamé o las comidas típicas, como el mbaipy (polenta guisada).

      Embed

Comentarios Facebook