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23 | 08 | 2016
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Por qué nos gusta tanto La Escoba de 15: para barrer el aburrimiento

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Siempre entretenida, pero riesgosa para competidores distraídos, jugarla significa una manera de disputarse el triunfo y, al mismo tiempo, compartir un rato distendido. Oriunda de Italia, con cartas españolas, acompañó por décadas las sobremesas argentinas. Y sigue sucediendo.

Por qué nos gusta tanto La Escoba de 15: para barrer el aburrimiento
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La Escoba de 15 es un poco como los argentinos: entre italianos y españoles. Juego de cartas sencillo, de origen italiano y que se juega con mazo de 40 barajas españolas (sin ochos, nueves, ni comodines). Tres o cuatro jugadores es lo ideal para una partida entretenida. Consiste en hacer bazas de cartas que sumen 15 puntos, teniendo en cuenta que cada una de ellas tiene el valor del número que representa, a excepción de la sota que vale 8, el caballo que vale 9 y el rey que vale 10.

¡A jugar! Quien reparte, le da tres cartas a cada jugador y descubre cuatro en el centro de la mesa. El resto del mazo lo deja a su lado, para reponer las cartas de los jugadores, una vez todos hayan jugado sus tres primeras cartas. Las cuatro cartas descubiertas en el centro de la mesa sólo se colocan al principio de cada juego. Si las cuatro que ha descubierto sobre la mesa suman 15, se dice que tiene escoba de mano, y pasa a adjudicarse la baza como propia señalando además la escoba conseguida.

El participante que empieza juega la carta que más le convenga de las que tiene en la mano, poniéndola sobre la mesa y tratando de sumar 15 puntos con esta carta y cuantas pueda de las que están descubiertas. Si lo consigue, recoge las mismas y deja las sobrantes.

Las cartas que se recogen se sitúan en un montón boca abajo junto al jugador. Si no consigue sumar 15, se debe deshacer de una carta que colocará boca arriba junto al resto de cartas de la mesa. Ahora, si consigue sumar 15 puntos con todas las cartas de la mesa más la que él aportó, es ¡escoba! En ese caso, al recoger las cartas para ponerlas con el resto de las bazas ganadas se suele poner una de las cartas boca arriba y cruzada con el resto de su montón a modo de marca para poder contar al final de la mano los puntos ganados por escobas conseguidas. Como es lógico el siguiente jugador, después de una escoba, no podrá hacer baza y se limitará a descartarse.

Una vez jugadas las tres cartas de cada jugador repartidas inicialmente, el encargado de repartir, dará tres cartas más a cada uno en el mismo orden que se hizo antes, pero sin poner ninguna sobre la mesa. Así continuará la partida hasta que se termine el mazo. Cuando todos hayan jugado sus cartas y no queden más para repartir, podrían quedar sobre la mesa una o varias cartas con las que es imposible sumar 15. Esas serán recogidas por el jugador que ganó baza por última vez.

Recuento de puntos: un punto por escoba; un punto al que tiene más cartas; un punto al que tiene más oro; un punto al que tiene mejor "setenta" (se forma con cuatro cartas con el siguiente orden de mayor a menor: los sietes, los seis, los ases, los cincos, cuatros, tres, dos y las figuras); un punto al que tiene el 7 de oro. ¿Quién ganará la partida? El jugador que en sucesivas manos llega antes a conseguir los puntos fijados al principio de la partida, normalmente 11, 15 o 21.

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