jueves 8.12.2016 - Actualizado hace
General
27 | 08 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Con la presencia de Michetti, beatificaron a Mama Antula

0
Comentarios


La Vicepresidenta asistió al oficio realizado en Santiago del Estero. María Antonia de San José ya es beata y su canonización quedó más cerca. "Siempre leo sobre ella y es un orgullo participar de la ceremonia", sostuvo la vicejefa de Estado

 Con la presencia de Michetti, beatificaron a Mama Antula
Foto:

María Antonia de San José, conocida como Mama Antula, fue beatificada este sábado en Santiago del Estero. La vicepresidenta de la nación, Gabriela Michetti, presenció la ceremonia, a la que concurrieron miles de fieles. El italiano y Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Angelo Amato, presidio la santa misa.

Mario Poli –Primado de la Argentina- y José María Arancedo - líder de la Conferencia Episcopal Argentina- acompañaron el acto, junto a otro medio centenar de autoridades eclesiásticas.

"A Mama Antula la conocí en Buenos Aires a través de mis directores espirituales, pero siempre leo sobre ella y es un orgullo participar de la ceremonia de beatificación", dijo Michetti al ingresar a la plaza Monseñor Gerardo Sueldo, en la que se desarrolló la ceremonia.

      Embed

A su llegada al aeropuerto de la capital santiagueña, Michetti fue recibida el senador nacional Gerardo Zamora y autoridades provinciales.

Durante el oficio, Amato leyó el mensaje del Papa Francisco, con el cual se determinó la inscripción de Mama Antula en el libro de los beatos. "Nosotros, cumpliendo los deseos de nuestro hermanos y también de muchos otros hermanos y fieles, después de haber escuchado el parecer de la Congregación para la Causa de los Santos, concedemos la gracia de que María Antonia, sea llamado beata de ahora en adelante, y que su fiesta sea celebrada el 7 de marzo", fue el recado.

      Embed

¿Quién fue Mama Antula?


La venerable María Antonia de Paz y Figueroa, nació en 1730 en Santiago del Estero y fue descendiente de una ilustre familia de conquistadores y gobernantes.

Desde muy joven y por 20 años colaboró con los jesuitas en lo que se convertiría en su gran apostolado: la promoción y organización de los célebres ejercicios espirituales del fundador de esa orden religiosa: San Ignacio de Loyola.

La curación milagrosa fue a la hermana Rosa Vanina, una religiosa del instituto de las Hijas del Divino Salvador.

Se trata de una causa histórica porque el milagro fue en 1904 y la documentación se recogió en 1905.

Fue una colecistitis aguda, con todos los síntomas del shock séptico, que en aquella época, sin antibióticos, era mortal.

Pidiendo el milagro por intercesión de la fundadora de su orden religiosa, la hermana Rosa se recuperó rápidamente, en una prueba que según el Vaticano demostró ser un milagro.

      Embed

Comentarios Facebook