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Policiales
02 | 09 | 2016
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Trabajadora sexual fue salvajemente violada con una botella

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El hecho ocurrió en Mendoza y la propia víctima contó cómo un hombre de 40, presuntamente bajo los efectos de la cocaína y el alcohol, la abusó después de contratarla por un servicio.

Trabajadora sexual fue salvajemente violada con una botella
Foto: Diario UNO
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Una trabajadora sexual de 23 años fue salvajemente golpeada y violada con una botella de gaseosa por un hombre de 40 en la ciudad de Las Heras, Mendoza. La mujer fue rescatada por la Policía que también detuvo al agresor.

La joven permanece internada porque no solo la violaron con una botella de gaseosa, sino que también sufrió lesiones en el hombro y la cadera cuando se resistió y fue arrojada con furia contra la pared.

De acuerdo con lo que la víctima le contó al Diario UNO desde una sala del hospital Lagomaggiore, y cuyo nombre se reserva por tratarse de una instancia privada, todo comenzó alrededor de las 22.00 del miércoles, cuando recibió un llamado en el que pedían sus servicios en una obra en construcción de Las Heras.

El agresor, en tanrto, fue identificado como Oscar Peluche Siles, de 40 años, al que le secuestraron la ropa, teléfonos celulares, un cuchillo de 20 centímetros con mango negro y una botella de una gaseosa de medio litro que habría sido usada para vejarla.


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Este es el testimonio de la víctima


• "Cuando llegué había un solo hombre, con quien tuve relaciones. Después me dio a tomar una gaseosa y apenas terminé medio vaso comencé a sentirme mal, y por eso le pedí que me dejara ir. Pero dijo que no".

• "Forcejeamos, porque yo quería volver a mi casa. Pero él es un tipo grandote y me tomó de un brazo y me tiró contra la pared. Quedé un poco aturdida. Entonces, tomó la botella y me violó. Después quiso obligarme a tener de nuevo relaciones con él y me negué".

• "Después el hombre salió a dar una vuelta y aproveché ese instante para llamar a mi amiga con la cual vivo, que había quedado al cuidado de mis cuatro hijitos, de 7, 5, 4 y 1 año. Le conté lo que me estaba pasando y le pedí que me ayudara. Ella sabía dónde estaba porque se lo dije antes de ir. La suerte fue que llamó a la Policía y contó lo que me estaba sucediendo".

• "Mientras tanto él volvió y tomó un cuchillo, con el cual me amenazaba y me decía que me callara. Tuve mucho miedo. Me tiró sobre una cama para violarme por la fuerza. Yo le repetía que no quería, pero al ser grandote y con más fuerza que yo me sacó la ropa".

• "No le iba a hacer frente por el cuchillo, estaba drogado con cocaína y tomado. Además, de nada valía que gritara porque estábamos en un descampado y nadie me escucharía".

• "(Cuando llegó la Policía) Preguntaron por mí pero él negó que yo estuviera allí. Le dijeron que iban a verificar si eso era cierto, pero les cerró el portón y los policías entraron por los techos".

• "Apenas los vi comencé a pedirles a los gritos y llorando como loca que me ayudaran. Una mujer policía fue la primera que me vio tirada en la cama, desnuda, congelada y tiritando como una hoja. Se mezclaba todo, el miedo, la angustia, los dolores y querer sólo ver a mis hijos. Fueron muy rápidos: llamaron una ambulancia y me trajeron hasta aquí (por el Hospital Lagomaggiore), donde me atendieron muy bien".

• "Me hicieron varios estudios porque me duele todo el cuerpo. Pero más me dolió que dos mujeres policías a quienes les conté lo que me había pasado se burlaban de mí mandándose mensajitos. Espero que nunca les pase lo mismo a ninguna de las dos porque entonces sí sabrán qué significa estar destruida".

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