jueves 8.12.2016 - Actualizado hace
Policiales
16 | 09 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Desesperación de jóvenes por una ración de paco

0
Comentarios


Los vecinos observan largas filas frente a un bunker cuyas paredes habían sido derrumbadas con topadoras en un operativo antidrogas y que los narcos rearmaron con una especie de carpa en cuestión de minutos.

Desesperación de jóvenes por una ración de paco
Foto:

Decenas de jóvenes desesperados llegan a ofrecer desde un reloj de pared hasta peines por una ración de paco frente a un bunker del barrio La Tosquera, de Florencio Varela, que fue derrumbado hace una semana en un operativo antidrogas y que, tan sólo dos horas después, una banda narco reactivó a la vista de todos.

Fueron los propios vecinos de la zona quienes revelaron esta preocupante situación, cansados de observar la degradación de los pibes del barrio, que caen en las garras de este flagelo e incursionan en la delincuencia cada vez a más temprana edad.

Estas denuncias fueron comprobadas por El Quilmeño al entrevistar a vecinos de La Tosquera, pero la información también fue corroborada por habitantes del barrio Los Eucaliptos, de San Francisco Solano, donde también tiene poder de influencia el bunker narco.

El colmo de la situación se dio el pasado martes 6 de setiembre cuando un operativo antidrogas derrumbó el bunker. Cuando las topadoras y los patrulleros se marcharon, los integrantes de "La Banda de Los Paraguayos" dejaron pasar escasos minutos y comenzaron a reconstruir "el Pago Fácil", bautizado así por la similitud de las filas que se forman en comercios de la zona para pagar impuestos y porque, además, tienen su propio sistema de vigilancia.

LEA MÁS:

      Embed

Realizaron un trabajo expeditivo. Colocaron unos nylons en las paredes destruidas e improvisaron una especie de carpa. Los "guardias de seguridad", con armas largas en mano, se colocaron en sus puestos y comenzaron a organizar a los clientes en la puerta. Luego trajeron nuevas dosis de pasta base para reponer las que habían sido secuestradas y, así de sencillo, el negocio volvió al ruedo.

"Están matando a nuestra juventud. Me pongo a llorar cuando veo a los chicos de mi barrio que vi crecer y ahora están perdidos por esa mierda que fuman. Hay nenes de 6 años que ya andan por la calle con una pipa en la mano", explicó Claudia una madre angustiada, que tiene a dos de sus hijos con problemas de adicciones. "A la noche, los pibes son capaces de vender cualquier cosa. Han llegado a ofrecer desde un reloj de pared hasta un peine, lo que sea por sólo 20 pesos para comprar paco", señaló Fernando, padre de 4 hijos.

      Embed



Comentarios Facebook