sábado 10.12.2016 - Actualizado hace
Política
18 | 09 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Un fastuoso foro de inversiones, entre brillos y contrastes

José Di Mauro
0
Comentarios
Por José Di Mauro


Venía complicado el gobierno en materia económica, pero pudo cambiar la cara con el Foro de Inversiones, donde la primera noticia que se les dio a los empresarios fue la baja de la inflación. Cosas que contrastaron con tanto optimismo.

Un fastuoso foro de inversiones, entre brillos y contrastes
Foto:

Ocho meses de preparación demandó el Foro de Inversores que cambió sustancialmente el humor del gobierno. La referencia temporaria la hizo un funcionario fastidiado ante la insistencia en precisar el tiempo que demorará, tras el evidente éxito de este evento, la llegada de inversiones. "No es de un día para otro", aclaró. Esto es: el tiempo que demandó armar el Foro no puede ser menos del que se tomen los empresarios para iniciar negocios aquí.

En su sucesión de entrevistas en el CCK, el Presidente se nutrió de optimismo y anuncios de inversiones, pero para el efectivo falta. Ya le ha quedado claro al gobierno, que celebró al menos poder anunciar el primer día de debates del encuentro de inversores una baja sustancial de la inflación. Cierto es que de no haber sido por el frenazo de la Corte al tarifazo, el número no hubiera sido tan chico, pero así y todo inferior al 1%. Todo un logro que sirvió para exhibir ante los empresarios. El primer éxito concreto que pueden mostrar en el tan mentado segundo semestre.

Pero los empresarios tienen dudas. "El capital es cobarde", dijo ya sobre el final de sus días nada menos que Juan Domingo Perón; debieran saberlo en el gobierno, tan bien que conocen ese mundo. Dudan sobre la perdurabilidad de lo que les han presentado, sobre la posibilidad de llevar adelante el gobierno sus planes. Necesitan la certeza de que a la vuelta de la esquina, o de la próxima elección, la Argentina no volverá a pegar uno de sus barquinazos periódicos. Por eso no son pocos los que se ven venir que, precavido, el capital aguarde conocer la suerte del gobierno en las próximas legislativas, para tener claro qué puede llegar a pasar en 2019. Esa vacilación implica un serio riesgo: sin señales positivas para 2017, se compromete la suerte del gobierno: es el huevo y la gallina.

En ese contexto, las apuestas de Cambiemos se van enfriando: las inversiones demoran; el blanqueo está todavía muy en veremos; queda el camino del endeudamiento. No es el más aconsejable, ni mucho menos deseado. Pero es lo que hay.

Esa dosis de pragmatismo es la que se usó para confeccionar el primer proyecto de presupuesto de la era Macri. Allí se dejó de lado la aspiración de una reducción del déficit fiscal al 3,3%, previéndose ahora un 4,2%. "Es más alto que lo que dijimos en su momento", reconoció el ministro Alfonso Prat-Gay, que defendió la "filosofía gradualista" de la política económica. Certificó así que terminó imponiéndose en el gobierno esa tendencia por sobre la de los ortodoxos. El ministro justificó dejar de lado la promesa original con la necesidad de no ponerle "presión a una economía que está recuperándose". Sólo falta que el presidente del Banco Central ceda a los requerimientos por bajar las tasas de manera más drástica que lo como lo viene haciendo. No parece probable.

Los inversores esperan verificar el nivel de gobernabilidad de la administración Macri. Mal no le ha ido hasta el momento, pero el contraste perfecto se dio el día del cierre del Foro, con el paro salvaje decretado por los pilotos de Aerolíneas Argentinas y Austral. En el gobierno no le encontraban justificación: la relación entre la empresa y los gremios era bastante correcta y esta misma semana habían logrado acordar con los propios pilotos el traspaso voluntario de casi un centenar de ellos a los nuevos Airbus A330 que viene adquiriendo la compañía, salvándose así la ruta a Roma. Sin embargo un minuto después de concluida la conciliación obligatoria, los gremios de pilotos lanzaron la primera huelga de la compañía con esta nueva administración, generándole cuantiosas pérdidas y un singular perjuicio para la imagen de la empresa.

Desconfiados, no eran pocos los que pensaban el viernes en el gobierno que la medida de fuerza había tenido el objetivo de empañar el éxito del Foro. ¿Cuántos empresarios que asistieron al mismo se habrán encontrado sin vuelos el jueves y viernes? El propio Mauricio Macri resultó afectado, pues tenía previsto viajar el fin de semana a New York en un vuelo de línea de Aerolíneas Argentinas, pero ante tamaño desbarajuste se resolvió alquilar un vuelo privado. Amén del ahorro, hubiera sido toda una señal que el Presidente viajara como pasajero de la línea de bandera, contrastando con los costosos vuelos contratados por su antecesora, tan identificada ella con la defensa de AA.

Otro contraste con el Foro de Inversores se dio a pocas cuadras el miércoles, cuando en Plaza de Mayo se realizó el "Verdurazo": un reparto gratuito de 20 mil kilos de verduras. La medida no tuvo el efecto original del registrado semanas atrás cuando se repartieron peras y manzanas, pero igual generó gran atención y cobertura de los medios. Pero a diferencia de los productores rionegrinos cuya solución resulta compleja para el gobierno, el "Verdurazo" tuvo como protagonista a la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), una organización que integra la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Esa central -a la que Cristina Kirchner dio la personería gremial cuatro días antes de dejar el poder- es una de las organizaciones sociales que impulsan una ley de emergencia social que gana adhesiones en la oposición y que le complicará la vida próximamente en el Parlamento.

Otro dato para medir el tinte político de esa protesta fue que antes de llegar a Plaza de Mayo para iniciar el "Verdurazo", los trabajadores de la Agricultura Familiar pasaron por el Congreso Nacional y le entregaron al jefe del bloque Peronismo para la Victoria (Movimiento Evita), Leonardo Grosso, un proyecto de ley para la creación de un Fondo Fiduciario Público de Crédito para la Agricultura Familiar, con el objetivo de que quienes trabajen la tierra puedan ser dueños de ella. Ese mismo día el diputado kirchnerista presentó el proyecto en Mesa de Entrada de la Cámara baja.

El eslabón siguiente se dio esa misma tarde: presente en Buenos Aires para encabezar un acto político en la sede de ATE Capital, la expresidenta Cristina Kirchner utilizó el "Verdurazo" para fustigar al gobierno de Macri y contrastarlo con el suyo.

Pero el kirchnerismo no tiene paz, pues las causas judiciales no le dan tregua. Era la primera vez desde que dejó el poder en que CFK volvía a Buenos Aires para un acto político y no por un requerimiento judicial, pero se encontró con un nuevo llamado a indagatoria, esta vez por una causa mucho más "pesada" que la del dólar futuro: nada menos que la que acusa a los Kirchner de haber direccionado contratos de obra pública para beneficiar al detenido Lázaro Báez.

Esta semana se inicia una etapa decisiva para el gobierno, como es el tratamiento del proyecto de Presupuesto, con la presentación el martes de funcionarios del equipo económico, y posteriormente se prometen exposiciones de Rogelio Frigerio (Interior, Obras Públicas y Vivienda), Carolina Stanley (Desarrollo Social), Guillermo Dietrich (Transporte) y Esteban Bullrich (Educación). Será como en los tiempos previos al kirchnerismo, cuando los ministros defendían en el Parlamento los fondos necesarios para cada área. Lo inédito después de más de una década será que también el proyecto será modificado camino al recinto.

Casi tanta expectativa como la Ley de Leyes generan otros proyectos que se analizarán de forma paralela: las modificaciones en Ganancias, las limitaciones a los superpoderes y una nueva ley de Responsabilidad Fiscal, para limitar el déficit de las provincias. De todas, la que más expectativas genera en la gente es por supuesto la elevación del mínimo no imponible, en donde ya se le factura al Presidente haber anunciado en campaña que eliminaría el impuesto a las Ganancias. Será un festival de críticas por parte de la oposición, pero el gobierno espera confiado: el kirchnerismo se resistió siempre a modificarlo cuando era gobierno, y además cuenta con el aval de los gobernadores, pues comparten con la Nación el beneficio y por ende el esfuerzo fiscal de reducirlo.

      Embed


Comentarios Facebook