sábado 10.12.2016 - Actualizado hace
Política
21 | 09 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

La promoción de una nueva Argentina

Gabriel Profiti
0
Comentarios
Por Gabriel Profiti


Una nueva Argentina alineada a los grandes objetivos internacionales y sin antinomias, fue el mensaje que buscó transmitir el presidente Mauricio Macri al dar su primer discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.

Allí, donde los presidentes fijan los parámetros de la política exterior, Macri volvió a mostrar contrastes con los discursos de los últimos doce años de Néstor y Cristina Kirchner, definidos por el nuevo gobierno como "populistas y aislacionistas".

El discurso empalma con la imagen que la administración de Cambiemos busca enviar -especialmente hacia los grandes centros de poder- de una Argentina previsible, vinculada al mundo, con el objetivo de seducir a inversores internacionales.

El Presidente mantuvo el reclamo al Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, pero enmarcado en el relanzamiento de las relaciones bilaterales, que fija vínculos "amigables" y promueve la cooperación en muchos ámbitos.

Variaron los términos y el tono del discurso. Ya no hubo referencias al "enclave colonial" o a "la usurpación británica", clásico del glosario kirchnerista hasta 2014. El año pasado, Cristina Fernández obvió sorpresivamente el tema en la ONU.

Es claro que el nuevo posicionamiento del país pone en segundo plano el principal asunto de política exterior de la Argentina. El giro generó fuertes cuestionamientos en el país de aliados y opositores, al punto que se espera que la canciller Susana Malcorra concurra al Congreso a explicar sus alcances.

Otro tópico argentino infaltable de los últimos años en el recinto con paredes de mármol de la ONU fueron los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA por las implicancias internacionales de esos ataques y porque las acusaciones de la Justicia apuntaron contra la República de Irán.

Los Kirchner primero reclamaron la colaboración de las autoridades de ese país con los jueces argentinos y luego Cristina pidió la ratificación del polémico Memorándum de Entendimiento firmado para juzgar a los acusados en Teherán.

Ahora Macri, quien dejó caer el memorándum en la Justicia, se limitó a decir que la Argentina fue víctima de los atentados y pidió la "colaboración internacional" para el esclarecimiento y castigo a los culpables. Pero no mencionó a Irán. Las relaciones con el Reino Unido y con la República Islámica forman parte del nuevo enfoque pragmático impreso a la diplomacia argentina por Macri y Malcorra. "Si tenemos una oportunidad de vender trigo e Irán lo puede pagar, no veo por qué no hacerlo. Otro tema es el de la AMIA" había dicho la canciller al asumir el cargo.

Las únicas críticas hacia otro Estado proferidas por el Presidente en Nueva York fueron para Venezuela, pero evitó hacer referencia en el discurso. Lateralmente relacionado, celebró el acercamiento de Estados Unidos a Cuba y la paz en Colombia.

Macri también intentó mostrar a su gobierno en sintonía con los grandes objetivos fijados por la comunidad internacional como el cambio climático, la resolución de la crisis en Siria o la promoción de la igualdad de género. Recordó que la Argentina envió Cascos Blancos a la zona del conflicto sirio y ratificó la decisión de recibir a refugiados de ese país. Celebró que el país haya estado entre los primeros en ratificar el Acuerdo de París contra el cambio climático.

"Nos enorgullece que nuestras prioridades de gobierno estén alineadas con las de la sociedad internacional", reafirmó Macri en uno de los primeros tramos de su corto mensaje.

Comentarios Facebook