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Espectáculos
15 | 10 | 2016
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Mirta Wons salió del año sabático a pura risa

Marcela Korzeniewski
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Por Marcela Korzeniewski


Se tomó un tiempo “porque estaba quemada”. Ya de vuelta, dice que mucha gente no puede acceder al teatro comercial por el valor de las entradas, y que las salas del off tampoco la tienen fácil.

Mirta Wons salió del año sabático a pura risa
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Luego de tomarse un año sabático, Mirta Wons regresó al teatro con "La escena del crimen", una comedia de Daniel Dalmaroni, que protagoniza junto a Marcelo Serre, Pasta Dioguardi y Leo Prestia en Teatro El Tinglado, todos los viernes a las 22.15.

Se trata de una parodia del policial argentino, dirigida por Sebastián Bauzá, donde priman la ironía y el humor negro.

La historia: un matrimonio y un vecino creen que hay indicios que los podrían comprometer como autores de un crimen, se obsesionan con resolver el enigma antes de que intervengan las autoridades. Ahí surge lo peor de cada uno: paranoia, miedo, desconfianza y la negación de la realidad. "Cada función es una fiesta. Nos divertimos como locos porque el material es muy bueno y el libro es hilarante", dice la actriz en una entrevista exclusiva.

l ¿Qué te gustó cuando leíste el libro?

-Cuando leo por primera vez un texto, por lo general no entiendo nada o me aburro. Con éste me entré a matar de risa de entrada porque tiene un humor muy irónico, que es el humor que a mí me gusta, me sentía en la misma sintonía que el texto. Y me gusta mucho el autor, Daniel Dalmaroni, que también hizo "Los Opas" con el mismo director. Por otra parte, el teatro independiente es más artesanal que el comercial y este año estaba dispuesta a hacerlo.

l ¿Por qué?

-Porque el año pasado no había hecho teatro, me tomé un año medio sabático, y este año estaba dispuesta a hacer teatro como fuera. No había propuesta para teatro comercial, ningún problema, teatro alternativo, autogestionándonos. Porque esta profesión es una montaña rusa, un día tenés que decir que no a dos laburos y otras veces tenés que estar buscando debajo de los zócalos para que aparezca algo interesante.

l Este año hay más gente que se vuelca al teatro independiente por los precios más accesibles que el teatro comercial...

-Sí. Yo no me puedo comprar una entrada de teatro comercial, son 600 pesos como si nada. Tengo la suerte de que me inviten compañeros y eso lo valoro muchísimo. Hacer teatro es muy caro en este momento. Para el teatro independiente es muy difícil también porque son salas chicas con cuentas enormes.

l ¿Por qué te tomaste un año sabático?

-Porque estaba quemada, jajajá. Había estado con mucho trabajo y había tenido un par de situaciones personales. Necesitaba descansar sí o sí. Y me tomé seis meses sabáticos. Aproveché para visitar amigos de otras ciudades, siempre en Argentina, y pinté mucho. Porque tengo también un proyecto de macetas pintadas -Cyporia- que vendí en ferias y me fue bárbaro. Siempre es bueno despuntar el vicio. Además, estoy con "Zeide Shike", otra obra de teatro que hago con Diego Lichtensztein en El Método Kairos, y los martes hago radioteatro leído en el Cervantes.

l Fuiste maestra jardinera antes de ser actriz. ¿A qué edad empezaste a actuar?

-A los 28. Tomé la decisión y me salió bien de entrada. Mi primer personaje fue en "Stan y Oliver", de Hugo Midón. Hice la prueba y quedé. No lo podía creer. Ahí empecé un camino de teatro, tele y cine, todo al mismo tiempo. Mis amigos me decían: "Vos empezaste al revés que los demás, en lugar de hacer banco de suplentes o de empezar en inferiores, empezaste en Primera A". Y hay que bancarse jugar en Primera A. La realidad empezó después cuando aparecen los bajones lógicos de trabajo.

l ¿Cómo hacés cuando hay bajones económicos?

-Me la rebusco, empiezo con esos proyectos de macetas pintadas. Y soy austera. Creo que un actor debe ser austero si tiene conciencia de que son oleadas, porque un día comés faisán y al otro día te comés las plumas.

l Hace unos años tuviste una depresión, ¿cómo estás?

-Bien. Pero me hinchó bastante cómo se metieron conmigo en ese momento porque soy una mina con un perfil super bajo. Pasé un momento muy duro, había muerto mi papá, y me dieron con un caño. Dijeron cosas horribles y yo tengo una familia, tengo una madre para cuidar, y ahí decidí cerrarme un poco. No estoy acostumbrada a estar en portales de noticias del espectáculos o programas de chimentos. Creo que hay que ser respetuoso de cuando uno no quiere hablar. Por eso, a esa cuestión la dejé ahí y la voy a seguir dejando ahí porque se hace hincapié en la cosa amarilla de la que no soy parte ni seré nunca. ¡Antes muerta que amarilla!.

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