sábado 3.12.2016 - Actualizado hace
Espectáculos
11 | 11 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

La Vela Puerca: “Ver a tres generaciones en los shows es impagable”

Matías Bugallo (@bugallomatias)
0
Comentarios
Por Matías Bugallo (@bugallomatias)


La banda más grande del rock uruguayo celebra sus veinte años de carrera y repasa en exclusiva con Diario Popular sus primeras visitas a nuestro país, el deseo de volver a trabajar con Gustavo Santaolalla, el lanzamiento de un nuevo “capricho puerco” y su próximo desembarco, con localidades agotadas, en el Estadio de Atlanta.

La Vela Puerca: “Ver a tres generaciones en los shows es impagable”
Foto: Laura Tenenbaum
Foto:

Hace poco más de veinte años, un 24 de diciembre de 1995 para ser más exactos, una banda de amigos tocaba por primera vez en las afueras del bar El Tigre de Montevideo. Ese momento quedaría grabado en un cassette, en ese entonces no existían los registros digitales, que meses más tarde los alzaría como ganadores de un concurso televisivo que les financiaría la grabación de su disco debut.

Con "Deskarado" en las bateas, La Vela Puerca empezó a sonar en las radios y las televisiones locales y fue así como llegó a oídos del reconocido productor Gustavo Santaolalla quien los invitaría a firmar con el sello discográfico Surco/Universal.

Luego de ese golpe de suerte, empezaría una historia "llena de magia" que los llevó a convertirse en la banda más convocante del rock uruguayo y una de las más destacadas de toda Latinoamérica.

Porque siempre es mejor que la historia la cuenten sus protagonistas, en DIARIO POPULAR nos juntamos con Sebastián "El Enano" Teysera, cantante y compositor de La Vela Puerca, para charlar un poco sobre los veinte años de la banda de "su corazón".

- ¿Qué se mantuvo de aquella primera vez que tocaron (y durmieron) en el viejo Salón Pueyrredón rodeados por algunos (pocos) amigos a este presente que los tiene por tocar el próximo sábado en Atlanta?

ST: La esencia de la banda sigue siendo la misma, vivimos muchísimas cosas, vivimos el paso a paso de toda banda que viene a Buenos Aires a tocar, crecer con la gente, y hacer de esto algo creíble, honesto y sincero.

- El Salón, Marquee, Cemento, el Cátulo Castillo, El Teatro, Obras, Luna Park, estadios de fútbol. En Argentina hicieron un camino ascendente desde el circuito under hasta la Primera División...

ST: Como si hubiéramos sido de La Plata, ahora que está muy a full la ciudad. Era la única manera que teníamos de ser creíbles en lo que hacíamos y lo pudimos hacer porque estábamos al lado, si no lo hacíamos así le hubiéramos errado un montón. 

- Muchos de esos lugares donde tocaron en Buenos Aires hoy son considerados de culto, ¿hay alguna anécdota que recuerdes de sus primeras pisadas en el circuito under nacional?

ST: Me acuerdo cuando entramos a Cemento por primera vez, era un lugar todo hecho pedazos, con un olor a meo terrible, hasta el inodoro era de cemento, pero para nosotros era el lugar más increíble del mundo, habían tocado Sumo y Los Redondos. Con mi primo estábamos en una especie de emoción tremenda, había traído un (licor) mezcal para compartir entre todos y antes de salir a tocar me comí la mitad del gusanito, fue un ritual increíble.

      Embed

- Después de la "Cerveza Puerca" y la edición en vinilo de "Piel y hueso", ¿tienen algún fetiche más por cumplir?

ST: Sí, ahora mismo estamos esperando la edición en vinilo de "Érase" que lo íbamos a mandar a hacer a República Checa y justo en Buenos Aires se abrió una fábrica, así que preferimos esperar y hacerlo con la gente de aquí que vale la pena desde todo punto de vista.

- ¿Para cuándo calculan el lanzamiento entonces?

ST: No sé, hace un rato lo estábamos hablando con Juan (Zas, manager) y parece que falta poquito, espero que para antes de fin de año.

- Igual pareciera que el trabajo está siendo menos tortuoso que cuando sacaron el vinilo de "Piel y hueso", ¿o no?

ST: Sí, no ligábamos con  los checos, ellos hacen los vinilos de todas las sinfónicas del mundo, y nosotros mandamos a hacer nada más que mil copias, quedamos como "último orejón del tarro". Fue todo una cosa de incomunicación total, pedimos que fueran transparentes y nos mandaron negros, sumado que en Argentina se habían cerrado los envíos, entonces nos tuvimos que convertir en importadores para poder traerlos a Uruguay y fue todo un quilombo mayúsculo.

- ¿Pensaron en dar marcha atrás con los vinilos después de todas las complicaciones que les surgieron en la producción?

ST: No, en su momento fue lo que nos tocó y no nos amilanó, ahora que tenemos la fábrica acá vamos a darle para adelante.

- ¿Existe la posibilidad de reeditar la discografía de La Vela en vinilo?

ST: No, porque sólo desde el "Impulso" en adelante está hecho con nuestro sello, los discos anteriores fueron con Universal y recién ahora logramos que nos los reediten en CD. Ojalá algún día podamos tener todos los discos en vinilo, yo sería feliz, no sé si los venderíamos, me los quedaría todo yo.

Hasta el momento la banda tiene editados  seis discos de estudio "Deskarado" (1999), "De bichos y flores" (2001), "A contraluz" (2004) y "El impulso" (2007) producidos por Surco/Universal; y "Piel y hueso" (2011) y "Érase" (2014) bajo su propio sello Mi Semilla. A su vez de manera autogestionada lanzaron los CD/DVD "Normalmente Anormal" (2007) y "Uno para todos" (2014), y el EP "Pasaje Salvo" (2013).

      La Vela Puerca Laura Tenenbaum (7).JPG

- Están en una etapa en que algunos de sus seguidores más antiguos tienen hijos que ya son fanas de la banda, ¿cómo llevan el trascender generaciones con su música?

ST: Me parece alucinante, aunque yo me llevo bien con la vejez te hace sentir viejo. Me encanta esas cosas de generaciones, en el Velódromo he visto abuelo, padre y nieto escuchándonos, eso es algo impagable.

- La primera mitad de su vida discográfica fue dentro de una compañía y la segunda en la autogestión y la independencia, ¿qué ventajas y qué desventajas tiene cada uno de los caminos?

ST: Los nueve años que estuvimos en una multinacional aprendimos un montón de cosas que nos ayudan a hoy a ser independientes. Tuvimos una gran experiencia con Universal, fue una relación bastante distante típica de cuando vos pedís algo y te lo dan, ellos después te van a pedir, nosotros jugamos ese juego y lo jugamos bien. De pronto no podíamos hacer lo que realmente queríamos porque los que ponían la plata eran ellos, hoy podemos hacer lo que queremos ya sea sacar un vinilo, o hacer discos dobles o triples, lógicamente perdimos en infraestructura o lo que es la historia de promoción y pautas que cuando sos independiente lo tenes que hacer por tu cuenta, por suerte hoy día existe internet y las redes sociales.

- Si pudieran volver el tiempo atrás, ¿cambiarían algo del momento en que se les acercó Gustavo Santaolalla?

ST: No, fue una especie de beca para nosotros, fue un regalo tremendo que Gustavo se interesase en nosotros, no lo esperábamos. Fue un gran gurú dentro del estudio, nos enseñó un mundo totalmente distinto a lo que es el vivo. Después de haber vivido la experiencia con él y sin él, nos quedaría pendiente laburar un disco más con Gustavo, ya con otra madurez, con otro punto de vista.

- Hoy día hasta tienen sus propios métodos para aportarle...

ST: Exacto, mucho más de intercambio. Estaría bueno poder hacer un disquito más con él.

Al "Enano" lo acompañan Sebastián "Cebolla" Cebreiro en la voz, Nicolás "Mandril" Lieutier en el bajo, Carlos "Coli" Quijano en el saxo, Alejandro Piccone en trompeta, Santiago Butler y Rafel Di Bello en guitarras y José Canedo, quien remplazó a Lucas Azevedo en 2005, en batería.

      La Vela Puerca Laura Tenenbaum (6).JPG

- Vienen de hacer una gira por España con posterior desembarco en Paraguay, Brasil, México, Estados Unidos y Argentina, tienen más actividad internacional que Tabaré Vázquez. ¿Se sienten una suerte de embajadores de Uruguay?

ST: Nos parecemos más al Pepe Mujica, me siento más identificado con la postura de presidente rockstar. Nuestra premisa con esta gira era ir a todos los lugares  a los que La Vela nos llevó, por una cuestión de nacimientos de niños tuvimos un par de meses colgados y nos quedaron Alemania, Costa Rica y Perú afuera pero ya vamos a ir a festejar los veintiuno.

- ¿Sintieron en algún momento que habían superado sus propias expectativas con la banda?

ST: Fueron muchos momentos, fue Cemento, fue Obras, fue nuestro primer Teatro de Verano en el 99, todos esos mojones eran 'A la mierda mirá a dónde llegamos'. Estar festejando cumplir veinte años es también eso.

- Algo que siempre rescatan es el trabajo de hormiga, dando pequeños pasos, ¿cuándo creen que se dio el "click" para que los pasos se conviertan en zancadas?

ST: Siempre, la historia del pasito a pasito fue en rebeldía a lo que La Vela nos ponía, antes de grabar el primer disco ya habíamos tocado en el Teatro de Verano con Los Piojos y Abuela Coca, ahí ya nos dimos cuenta que estábamos yendo muy rápido. La idea fue, y es, tratar de disfrutar el momento y no quemar todas las naves persiguiendo una meta que no existe.

- ¿Cuánto influyó esa actitud de rebeldía en no creérsela y tener los pies sobre la tierra?

ST: Muchísimo, esa actitud y también la suerte de empezar a girar en Europa y bajar de 20 mil personas en el Parque Rodó a sólo 35 en Alemania. Eso vos lo podés tomar frustrándote creyendo que retrocediste trescientos casilleros o pensás ´Huy que bueno, es como las viejas épocas y volver a empezar´, nosotros elegimos la segunda opción y fue muy sano para la banda el vivir las dos realidad paralelas y opuestas.

      Embed

- Cuando compusiste "Mi semilla" rompiste un tabú que había con el cannabis y aportaste un granito de arena en pos de su aceptación, hoy Uruguay es referencia de la despenalización en Sudamérica, ¿te sentís parte de este cambio de paradigma?

ST: Pasa que yo tenía una bola de cristal, sabía que iba a pasar varios años después. Yo escribí simplemente una canción de amor, que si bien nunca se dejó de escuchar revivió con toda esta movida. Realmente nunca imaginé que Uruguay podría dar un paso así, no sé si sirvió para cambiar el paradigma pero ahí está "Mi semilla" para que se vuelva a retomar el mensaje del cannabis desde un punto de amor.

- ¿Qué se puede adelantar del show del Estadio de Atlanta?

ST: La historia es un viaje conceptual hacia el pasado donde cada bloque de cinco o seis temas es un disco. Vamos a ir desde "Érase" para atrás y a medida que vayamos retrocediendo ir sumando todo lo que teníamos en cada época, el teatro, los tambores y todo eso.

- ¿Va a haber invitados?

ST: Estamos en búsqueda de eso, tenemos mucha ganas de que estén varios que nos han acompañado durante estos veinte años. De los uruguayos nos gustaría que estén Juan Casanova, Emiliano Brancciari de No Te Va Gustar, Pedro Dalton de los Buenos Muchachos, Eté de Los Problems, y de acá el "Bochi" de Las Pastillas del Abuelo que siempre nos acompañó. La realidad es que son gente a la que todavía no hemos llamado, más allá que puedan o no también es una forma de demostrarles que son parte importante de la banda.

- En continuado tienen el Velódromo de Montevideo y Chile, ¿qué le depara el después a la banda? ¿Volvió a fantasearse con la posibilidad de un año sabático?

ST: Este iba a ser el año sabático, yo lo venía planeando así hace tres años pero en ese planeamiento me olvidé que este 2016 cumplíamos los veinte. Después de esta gira vamos a tener unos seis o siete meses de vacaciones y ahí arrancar con un nuevo disco para volver a las canchas.

- Este 24 de diciembre cumplen los 21 años del primer show, ¿hay alguna sorpresa para los seguidores en mente?

ST: No, de hecho lo que nos gustaría después de Chile es no hacer nada salvo si pintase hacer de vuelta el Cosquín Rock. Nos quedó el debe de la última vuelta que llovía a cántaros y solamente tocamos siete temas, sería para poder cerrar lo que no cerramos la vez pasada.

- Entonces ya sin shows, ¿cómo van a transcurrir esos meses hasta volver a reencontrarse?

ST: La idea es abstraerse de los veinte años, disfrutar el descanso, ir arrimando canciones de a poquito, juntarnos a grabar a mediados de año, y ojalá para noviembre con disco nuevo empezar todo otra vez.

      Embed

- ¿Te imaginas con otro proyecto artístico (o gastronómico) por fuera de La Vela?

ST: Me gustaría pero el problema es que no tengo tiempo, me encantaría hacer un disco con un montón de amigos músicos como Eté, Garo Arakelian de La Trampa, Tüssi Dematteis de La Hermana Menor, Casanova, Peluffo de Los Buitres, con todos mis amigos músicos y compositores que no están en La Vela Puerca y que tienen canciones que no le entran en sus bandas.

- ¿Serían como una big band uruguaya?

ST: Seríamos los Traveling Wilburys de Uruguay, hasta tenemos nombre los Guay Gurí. Me gustaría ese proyecto, estamos viendo porque es complicado como calzoncillo de pulpo, cada uno con sus bandas y sus tiempos, yo creo que en algún momento se va a dar.

- Hace un tiempo confesaste tener cariño con Racing, ¿cómo es que te hiciste simpatizante de la Academia?

ST: Primero porque jugaba "Churrasco" (Rubén) Paz y era mi ídolo en la adolescencia, después cuando salimos campeones con Peñarol en la Libertadores del 87 tuvimos que jugar contra Independiente, le ganamos 3 a 0 en Montevideo y 4 a 2 acá, y la hinchada de Racing fue a defendernos porque nos querían matar, ahí ya me quedó La Academia. Aparte es un cuadro sufrido, me parece que si no sos hincha de un club sacrificado no entendés nada.


      Embed


La Vela Puerca va a estar festejando sus veinte años de carrera el próximo sábado 12 de noviembre en el Estadio del Club Atlanta (Humboldt 390, CABA).

Comentarios Facebook