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Fútbol
22 | 11 | 2016
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El clásico de Avellaneda, a todo o nada

Mariano Bourgarel
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Por Mariano Bourgarel


Los altibajos que no logran disimular Racing e Independiente en este campeonato, hacen que tanto Zielinski como Gabriel Milito lleguen al duelo de barrio del domingo entre la espada y la pared.

El clásico de Avellaneda, a todo o nada
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Ricardo Zielinski y Gabriel Milito se juegan más que tres puntos en el duelo del domingo, en el Cilindro. El futuro de sus proyectos está condicionado por lo que pueda suceder en estos noventa minutos.

L os clásicos futboleros suelen estar fuera de protocolo. No toman trascendencia los antecedentes cercanos, pero está claro en esos noventa minutos, los técnicos, y sus proyectos, se juegan el futuro. Y esta vez, la situación se profundiza, porque tanto Ricardo Zielinski como Gabriel Milito no han podido dar en la tecla para lograr la regularidad de Racing e Independiente, respectivamente, en el campeonato, y por eso ambos llegan al duelo de barrio del domingo (a las 20, en el Cilindro, sólo con público local) entre la espada y la pared.

Es el partido más esperado por los dos. Es la oportunidad que tiene Racing de salvar un semestre emparentado por las frustraciones. Porque después de la despedida de Milito y el alejamiento de Sebastián Saja, dos de los referentes de la última camada, no pudo enderezar el rumbo, que empezó a los golpes con la caída con Lanús, en el último minuto, en la Copa Bicentenario, que se llevó puesto a Facundo Sava, a horas del inicio del nuevo torneo, y el propio Ricardo Zielinski tampoco logró encontrarle la vuelta a la regularidad que necesita la Academia para salir a flote, y en el medio, estuvo la dolorosa eliminación de la Copa Argentina ante Gimnasia. Es que a ocho puntos de Estudiantes, el líder del campeonato, en Racing saben que no hay lugar para un nuevo traspié, y los tres puntos se vuelven vitales para que el Ruso pueda proyectar el 2017 y con aire y respaldo, de adentro y de afuera.

Es el partido que vienen esperando hasta los hinchas. Y también es un clásico que está en el foco de Independiente, para disimular el clima adverso que rodea la campaña del equipo de Gabriel Milito, que exhibe buenas intenciones, pero poca efectividad. Primero resbaló en la Copa Sudamericana, al perder la serie por penales frente a Chapecoense, y luego no pudo mantener un andar firme en el campeonato, algo que despertó el fastidio de la gente por la falta de contundencia frente al arco rival, y especialmente los resultados adversos en situaciones críticas, como ocurrió el último fin de semana, frente a los suplentes de San Lorenzo. Con este panorama, el Rojo acumula 16 unidades y quedó a diez del Pincha, una distancia que reafirmar las obligaciones que se acumulan para el partido del domingo, ante Racing.

Para muchos analistas, lo de Independiente también está relacionado a una falta de respuesta anímica, porque el Rojo recibió cinco veces el primer gol del partido (en 15 encuentros dirigidos por Gabriel Milito), y eso derivó en tres derrotas y dos empates, y sin victorias, después de arrancar abajo. "Haré hasta el último día todo lo posible y daré lo mejor de mi", sentenció el Mariscal, que por ahora sigue ajeno a las críticas más agudas de los simpatizantes del, Diablo.

Zielinski llegó a 10 partidos en Racing, con cinco victorias, dos empates y tres derrotas, con una efectividad del 56 por ciento, que parece ser más sólida de la propia producción de su equipo. Y frente a las especulaciones que ya se hacen hacia el futuro, el presidente Víctor Blanco sostuvo ayer que "estamos contentos con Zielinski pero nos gustaría tener otros resultados". Y deja en claro que los dos técnicos conviven con obligaciones y necesidades para el clásico del domingo.



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