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Política
24 | 11 | 2016
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Elisa Carrió le hace bien a Mauricio Macri, por ahora

Gabriel Profiti
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Por Gabriel Profiti


La verborrágica cofundadora de Cambiemos denunció a tres funcionarios laderos del ministro Juan José Aranguren y encendió otra mecha dentro de la coalición que gobierna desde hace casi un año.

Elisa Carrió le hace bien a Mauricio Macri, por ahora
Elisa Carrió al asistir al entierro del ex juez de la Corte, Carlos Fayt.
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Prácticamente en soledad y sin anticiparles a sus principales colaboradores, Elisa Carrió prendió otra mecha en la alborotada coalición del oficialismo con su denuncia contra tres de los funcionarios del Ministerio de Energía.

Como es habitual en estos desplantes, la denuncia no cayó bien en la Casa Rosada y puso en problemas al ministro Juan José Aranguren, a quien la propia Carrió incentivó para que incursionara en la función pública. Pero su rebeldía es constructiva y por ahora le hace bien al presidente de la Nación, Mauricio Macri.

La chaqueña ya había marcado límites dentro del esquema de Cambiemos con críticas al operador macrista y presidente de Boca, Daniel Angelici, y a la segunda de la Agencia Federal de Inteligencia, Silvia Majdalani; o rechazando el proyecto oficial para limitar el poder de la procuradora, Alejandra Gils Carbó. Además, denunció a Ricardo Lorenzetti, a contramano de las intenciones oficiales de mantener una relación de armonía con el presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Carrió también cuestionó duro a Jorge Macri, a quien su primo presidente y la gobernadora María Eugenia Vidal dieron aire para que sea candidato en Buenos Aires en 2017. Y anticipó que si ambos se postulan en la provincia lo enfrentará en las primarias.

En la mayor parte de los casos, la líder de la Coalición Cívica buscó alumbrar áreas o relaciones opacas del Gobierno. Lo hizo sin romper, al menos por ahora. Sus denuncias llegan en un momento de desorden dentro del Gobierno.

En los últimos días se apilaron cuestionamientos del Presidente a colaboradores, anuncios de posibles reacomodamientos ministeriales y la sonora disidencia planteada por el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.

"Todo quilombo interno innecesario", resumió un funcionario. El fuego amigo se confabula con el juego opositor, que en el Congreso retiene la reforma política reclamada por Macri y juega a fondo con la emergencia social y un esquema de ganancias muy por encima de los márgenes de gasto previsto por el oficialismo.

Carrió trabajó la denuncia contra los funcionarios del Ministerio de Energía con una colaboradora poco conocida, la abogada Mónica Frade, con quien ya viene acechando judicialmente a ex funcionarios del gobierno de Daniel Scioli. Enterada del disgusto que generó, la fundadora de la Coalición Cívica señaló que su relación con Aranguren "está intacta", aunque la denuncia podría rozar al ex CEO de la empresa Shell si llega a tener recorrido en la Justicia. Y dio pasto a quienes hablan de que el Gobierno conforma una "Ceocracia".

En la presentación, la diputada apuntó por posibles negociaciones incompatibles con la función pública contra el secretario de Recursos Hidrocarburíferos, José Luis Sureda; el subsecretario de Refinación y Comercialización, Pablo Popik; y el director nacional de Gas Licuado de Petróleo, Luis Barile.

Los denunciados habrían beneficiado directa y/o indirectamente a Pan American Energy (PAE) y Panamerican Sur SA, eximiéndolas de sus respectivos aportes de gas a precio regulado para la distribución de garrafas, mientras que a Refinol SA le habrían reducido sustancialmente la carga que tenía impuesta. Lo que no pusieron las empresas lo habría puesto Enarsa.


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La agenda de transparencia y contra la corrupción fue la que permitió el triunfo de Macri el año pasado. El Gobierno avanzó bastante en ese aspecto, pero en algunas áreas quedó corto. En ese contexto, los señalamientos de Carrió son productivos.

De cara a las nuevas elecciones, la líder de la CC goza de respetables niveles de popularidad y quiere extremar una línea de "coherencia" en la acción. Así, puede encarnar el eje "honestos versus corruptos" que el Gobierno aspira plantear el año próximo.

"Sería ideal que sea candidata en Buenos Aires si del otro lado se para Cristina Kirchner", señalaron en la coalición de Cambiemos y recordaron que la diputada también suele ser filosa contra Sergio Massa. Para Macri el factor Carrió no deja de ser un dolor de cabeza. Optó por contenerla y la rodea de macristas con quienes se siente a gusto como la propia María Eugenia Vidal, Mario Quintana o José Torello. Pero por el momento le dio poca bolilla a las acusaciones.

En marzo de 2001, la entonces diputada Carrió tomó distancia del Gobierno de la Alianza tras haber planteado numerosas disidencias en un año y medio. En agosto de 2010 decidió romper el Acuerdo Cívico y Social, que había contribuido a armar en 2009.


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