lunes 5.12.2016 - Actualizado hace
Fútbol
28 | 11 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

La misión de Lisandro: cambiar la historia contra Independiente

Nicolás Rotnitzky
0
Comentarios
Por Nicolás Rotnitzky


López brilla cada vez que juega contra el Rojo. En la goleada del domingo, tuvo una actuación perfecta: convirtió, asistió y se ganó una ovación inolvidable.

La misión de Lisandro: cambiar la historia contra Independiente
Foto:

Hay un número en las estadísticas de Lisandro López que habla por sí solo: el equipo al que más goles le convirtió el goleador es Independiente, el clásico rival de Racing. Lisandro construyó su idolatría —hoy, indiscutida— jugando los clásicos con la parsimonia de quien conoce el camino al éxito. Disputó seis partidos contra Independiente, y metió cinco goles: salvo la chilena inolvidable para empatar en el Libertadores de América en febrero, los otros cuatro fueron en clásicos con victoria para la Academia. López es la pesadilla de Independiente.

      Embed

Anoche, en el Cilindro de Avellaneda, se vistió con frac, y también se puso el overol. El frac lo lució con elegancia cuando quebró la cintura y sacó un latigazo imperceptible para Martín Campaña, cuya reacción fue inválida ante la fuerza y sorpresa de un disparo letal. El overol lo raspó cuando le masticó los tobillos al Marciano Ortíz y soltó una asistencia sencilla para que Gustavo Bou resolviera con categoría. Mientras Bou salía a gritar el gol, Lisandro elongaba en el suelo. El goleador a veces sale en las fotos, y a veces arma las escenografías.

Con el retiro de Diego Milito y el exilio de Sebastián Saja, el vestuario de Racing —y los hinchas, sobretodo— pedía que Lisandro llenara el vacío de poder. Vaya si lo hizo. Mostró autocrítica para hablar sin tapujos sobre el flojo rendimiento del equipo en la previa del clásico durante la semana, en una conferencia de prensa que se extendió por casi media hora. Y anoche, después de tener otra actuación soñada, explicó que, en definitiva, si las cosas no salían como las planificó, "el que se exponía era yo". López mostró su liderazgo para ocuparse del fuego del penal, convertirlo, y darle aire a los simpatizantes: les regaló la primera goleada por 3-0 a Independiente desde 1968. Desde el equipo de José que Racing no aplastaba a Independiente con la fuerza de Godzilla.

El regreso de Licha a Racing, a principios de año, traía más dudas que certezas. No venía activo. Su brillo en Porto y Lyon parecía registrado en los libros, parte de un pasado lleno de polvo. El aire de Avellaneda lo desintoxicó. Mantiene las mañas del goleador temible. Conserva su magia en un cofre. Le falta, solamente, para sentarse en la mesa de los grandes ídolos de Racing, para codearse con Diego Milito, una sola cosa: una vuelta olímpica.

Mientras tanto, su misión en Racing parece ser distinta a la del Príncipe: el rol de Lisandro en la historia es cambiar la racha contra Independiente. Por ahora lo hace con hidalguía.

      Embed

Comentarios Facebook