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Fútbol
05 | 12 | 2016
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Un Gago superlativo fue el dueño de todo el fútbol

Gabriel Fernández
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Por Gabriel Fernández


El “5” de Boca, que ayer completó el segundo clásico al hilo como gran figura, llenó de jerarquía el domingo de la Bombonera. “Todo es mérito suyo”, dijo el entrenador cuando se le preguntó por Pintita.

Un Gago superlativo fue el dueño de todo el fútbol
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Juega y hace jugar. Cubre espacios con inteligencia, se mueve siempre como referencia, quita, todas sus entregas son claras y acertadas, asiste y potencia a todos sus compañeros. No hay duda. Con su vuelta, Fernando Gago le devolvió el fútbol a un Boca que ahora tiene otra Pintita y se muestra como el refuerzo que el plantel de Guillermo Barros Schelotto venía necesitando para definirse de una buena vez como un equipo confiable.

"Se preocupó, entrenó y luchó. El mérito es todo de él"
. La frase que técnico le dedicó en conferencia de prensa, sirve para graficar el presente de Fernando Gago.

Los siete meses de ausencia, producto de una segunda rotura del tendón de Aquiles, la misma lesión que el año anterior también lo había sacado de circulación por un tiempo prolongado, no le hicieron perder la jerarquía y la memoria al "5" de Boca.

Con 30 años y dos partidos en reserva, como para aceitar el ritmo de juego, el mediocampista volvió con todo y completó ciento ochenta minutos, los noventa en el Nuevo Gasómetro y los de ayer, de un nivel superlativo.

Toque de distinción

La imagen que queda del primer gol de Boca, el que abrió el camino de la gran victoria sobre la Academia, es la del pase quirúrgico que Fernando Gago le da al colombiano Frank Fabra y que después se prolonga en el centro que Emanuel Insúa manda al fondo de su propio arco.

El toque de primera, con la vista puesta en el área pero sentido en la proyección del lateral, fue la primera perla de la función estelar que Fernando Gago le regaló a la multitud xeneize que reventó el estadio.

Después completó una planilla personal casi perfecta, con apenas un diez por ciento de error en el rubro entregas. Con esa capacidad de futbolista "distinto", Fernando Gago marcó la gran diferencia entre los dos equipos.

Y, en la medida que dibujaba pases mágicos con los que ponía a sus compañeros de cara a la puntada final, se fue ganando un gran y merecido reconocimiento.

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