lunes 23.01.2017 - Actualizado hace
Fútbol
14 | 12 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

El gran capitán de Gallardo no se pierde por nada la final

Leonardo Peluso
0
Comentarios
Por Leonardo Peluso


Terminó “rengo” el Superclásico por un esguince de rodilla derecha y hace dos días que se entrena diferenciado, pero desde la interna del plantel y el cuerpo técnico aseguran que va a jugar ante Central en Córdoba.

El gran capitán de Gallardo no se pierde por nada la final
Foto:

Cuando Marcelo Gallardo asumió en junio del 2014 como DT de River, lo primero que hizo fue hablar con Leonardo Ponzio, que en ese momento preparaba las valijas para irse ya que no era tenido en cuenta por Ramón Díaz. El Muñeco lo fue al hueso: "no te garantizo titularidad, pero vas a ser muy importante en mi proyecto, no te vayas, te necesito". Pasaron dos años y medio y Ponzio que por esos días ni siquiera tenía buena onda con la gente de River, convirtió aquella incertidumbre en una certeza absoluta que mañana debe jugar hasta lesionado. Porque es una pieza clave, desde lo anímico para el grupo, y desde lo futbolístico para lo táctico.

El capitán y líder de este grupo padece un esguince de rodilla derecha y hace dos días que apenas puede correr pero ya avisó que el partido final no se lo pierde por nada del mundo y que si es necesario se infiltra hasta la médula para jugar una nueva final. La presencia en 18 de los 20 juegos del semestre se ausentó un partido por suspensión y otro por descanso- y una suma de 1600 minutos dejan en evidencia la importancia de un jugador indiscutible. Más allá de los números, algunos datos colaboran ya que supo ser zaguero central en la urgencia y es de todo los jugadores, el más regular en rendimiento dentro de un equipo que no se caracterizó por sostener alto nivel de juego en este año.

Ponzio que estuvo en el primer partido oficial de la era Gallardo el 26 de julio del 2014 en Salta precisamente por Copa Argentina ante Ferro y que esa noche le atajaron un penal en la definición atravesó toda la era Gallardo con una presencia altísima. Sobre todo dejando huellas imborrables en el hincha de River, que pasó de silbarlo cómo cuando le hizo un gol a Gimnasia LP en el Monumental- Ramón era le DT-, a disfrutar de ovaciones de idolatría luego de los partidos que jugó contra Boca en la Sudamericana y la Libertadores.

Ponzio se adaptó a los diferentes sistemas de Gallardo. Cuando jugaba de cinco sólo, sin mucha marca en compañía, cuando le pedían que juegue de líbero si los laterales pasaban juntos al ataque, cuando lo tiraron sobre la izquierda para que haga dupla con Kranevitter y ahora que juega con Nacho Fernández como socio. Tras el largo trajinar de Ponzio en esta era exitosa que lo tiene como baluarte principal, su participación mañana en la final no está en duda, y sacude por los aires y fuera de la cancha un esguince de rodilla que será una anécdota.

      Embed


Comentarios Facebook