martes 17.01.2017 - Actualizado hace
Fútbol
17 | 12 | 2016
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Banfield metió quinta a fondo e hizo rodar la cabeza de Gabriel Milito

Pablo Vignola
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Por Pablo Vignola


Con un gol de Cobo a poco de terminar el encuentro, el equipo de Falcioni se quedó con la victoria y se puso a un punto de la punta. Pero además se llevó puesto al entrenador del Rojo, que anunció su renuncia.

Banfield metió quinta a fondo e hizo rodar la cabeza de Gabriel Milito
Bertolo detiene la carrera de Toledo. Una escena del primer tiempo. (Foto: José Brusco / Diario Popular)
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La noticia, resumida, dice que en el umbral del año, Banfield extendió su espectacular racha a cinco victorias consecutivas y se puso a un punto de Boca, el líder del certamen que se definirá recién cuando promedio el 2017. Le ganó a Independiente, en su cancha, y provocó la renuncia de Gabriel Milito como entrenador.

La explicación da cuenta de que, después de noventa minutos en el que sólo intercambiaron un ataque serio, el partido se definió en favor de Banfield en medio de la bruma de la ansiedad de un Independiente apático desde lo individual y desarticulado en lo colectivo. Y lo hizo aprovechando la inercia de su último arrebato, con la frescura aportada por Brian Sarmiento (estuvo siete minutos en cancha) y Cobo (apenas sesenta segundos).

El análisis debe hacer hincapié en que ninguno hizo méritos suficientes como para quedarse con el premio mayor. Porque después de esas dos llegadas muy claras en el arranque: Navarro le tapó un mano a mano clarísimo a Sánchez Miño y Campaña hizo lo propio frente a Silva, el desarrollo del juego se enmarañó. Hubo vértigo, pero poca claridad; Bertolo y Erviti sabían como explotar espacios, pero con eso no alcanzaba para encontrar la profundidad necesaria. Independiente, por su parte, sólo contaba con la voluntad del pibe Bustos y, recién en la segunda parte, de las intervenciones (demasiado aisladas) de Barco, el otro juvenil. El resto, caminaba la cancha tratando de que el capricho de Milito (cambió el equipo que había ganado en Santa Fe para insistir con Sánchez Miño, el futbolista que insistió para traer como refuerzo pero que nunca rindió) generara algo que entusiasmara al público; pero ni siquiera con las rotaciones de la segunda parte lo consiguió, todo lo contrario: un rato antes de que llegara el gol, todo el estadio reclamaba enardecidamente por una nueva respuesta paupérrima de los jugadores.

Y la crónica dirá que en el enésimo tiro de esquina para Banfield (los había desperdiciado todos) y cuando Independiente ya sentía que caminaba por la cornisa porque casi no llegaba al área rival y perdía muchas pelotas, llegó el tiro de gracia para el poco espíritu que le quedaba al local: centro de Sarmiento desde la derecha, Cobo la metió de cabeza, Cuesta rechazó sin solidez, y la pelota le volvió a Cobo para que metiera una volea tremenda que dejó sin chance a Campaña. Se jugaba el primer minuto de los cuatro que se habían adicionado. Punto final para la historia entre dos que llegaban a la noche del sábado con sonrisas en el rostro pero que, al final, quedaron como propiedad exclusiva de Banfield que se va de vacaciones abrazado a una ilusión que defenderá, con las mismas armas, cuando se reinicie la actividad del torneo. Independiente, como en el Juego de la Oca, cayó en el casillero que lo obliga a volver atrás en el tablero, al lugar de hace un par de semanas, cuando el futuro de Milito como DT, había quedado malherido.

EL GOL DE COBO:

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Las estadísticas del partido:


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