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Patricios - Pompeya
29 | 12 | 2016
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Los sueños de Tomás Espora al alcance de los vecinos

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Luego de ser restaurada, la casa de quien supo luchar por la Independencia recibe decenas de vecinos y turistas dispuestos a conocer más sobre la vida del joven coronel. La vivienda es la más antigua del Sur porteño. Imperdible.

Los sueños de Tomás Espora al alcance de los vecinos
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No me saques sin razón, ni me envaines sin honor", es la cita escrita en el estilete del comandante Tomás Espora. El arma que simula un bastón, reposa en Caseros al 2500, la casa de uno de los marinos que luchó por nuestra Independencia. La residencia, reconocida como la casa más antigua del Sur de la capital porteña, fue construida por el propio Espora en 1830, morada que habitó hasta su muerte, con apenas 35 años. 

Hoy es el Museo Naval 'Coronel de Marina Tomás Espora' y convoca a vecinos y turistas interesados en involucrarse sobre la vida de quien con sólo 17 años se convirtió en el primer argentino en circunnavegar la tierra a través de la fragata Argentina. Claro que parte de sus vivencias, como las de su capitán, Hipólito Bouchard, fueron rescatadas por Héctor Mario Royano, Suboficial Principal Artillero de Marina, quien antes de su retiro decidió poner manos a la obra y recuperar el lugar.

"Desde el 2000 hasta el 2004 la casa se mantuvo cerrada, por eso decidí quedarme hasta lograr restaurarla", cuenta a DIARIO POPULAR. Royano, quien define al edificio más como un centro cultural antes que un museo, se encargó de recuperar algunos elementos incunables de la historia. 

"Por ejemplo un escudo de 100 años, comienza a enumerar y sigue, un trozo de madera que perteneció a la Fragata 25 de mayo, donde Tomás Espora fue uno de los protagonistas en el combate de Quilmes allá por 1826", explica. 

A semejante tesoros se suma el citado estilete de quien hoy oficia de guía; Héctor fue quien recuperó de Casa Amarilla y de otros edificios de marina, las joyas de Espora para que los vecinos de Parque Patricios lo conserven y muchos, tengan la chance de descubrirlas.

El interés del barrio es genuino a Royano y como ejemplo se le sumó el ingeniero Manuel Vila, fanático de su recuperación histórica. En conjunto, tras varios pedidos al gobierno de la Ciudad, ambos lograron para la Casa de Espora un lugar preferencial. "Después de ser restaurada, logramos que sea parte de la noche de los Museos, nuestra casa fue precursora en este sentido y luego siguieron otras entidades. Para nosotros es todo un orgullo". 

Orgullo de quien trabajó durante más de dos años para poner en orden el hogar del marino. Entonces aquel muchacho que soñó con su lugar en el mundo, cerca de un arroyo, jamás habrá imaginado que casi dos siglos después, el honor de su estilete sigue intacto.

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