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Fútbol
29 | 12 | 2016
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El dilema de Cocca

Eduardo Verona
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Por Eduardo Verona


Se fue envuelto en reconocimientos. Y su regreso estaba anunciado. Volvió Diego Cocca a Racing después de un año de ausencia. Volvió y deja instalada una duda no menor: ¿cómo jugará la Academia? ¿Con el plan original de Cocca de posesión, circulación y ataque? ¿O será permeable otra vez a ser funcional al contragolpe?

El dilema de Cocca
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No estaba escrito, pero no hacía falta. Desde aquella tarde de la derrota como local 2-1 ante Independiente que clasificó a Racing a la Copa Libertadores 2016, se sabía que Diego Cocca algún día no muy lejano iba a regresar. Y regresó.

 
A poco más de un año de esa despedida, Cocca volvió a Racing. Como volvió en dos oportunidades Mostaza Merlo después de la conquista del Apertura de 2001, cuando una Argentina devastada por la clase política y la élite económica parecía desintegrarse en el aire.
 
Salió campeón Cocca con Racing en el segundo semestre de 2014. Está muy fresco el recuerdo de aquel equipo. Y de las circunstancias futbolísticas que alumbraron aquella consagración, cuando en la recta final del torneo le ganó 1-0 a un River plagado de suplentes en Avellaneda y se encaminó al título. Todavía hoy en River y fuera de las fronteras de River algunos le reclaman a Marcelo Gallardo esa decisión de no jugar con los titulares, pensando en los partidos finales por la Copa Sudamericana.
 
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El entrenador hizo hincapié en las metas que tendrá su equipo y aclaró: “Este es un club grande y debe estar entre los primeros puestos”. Además destacó que tiene su ventaja por conocer a varios de los jugadores del plantel.




¿Qué dejó Cocca durante el año y medio que estuvo en Racing? En general, buenos resultados. Su equipo cosechó el 65 por ciento de los puntos que disputó, aunque en el marco de la Copa Libertadores se quedó a mitad de camino. Pero el título que abrazó cuando en el arranque de su gestión estaba cuestionado casi hasta el límite de la desvinculación, quedó como un faro inobjetable.
 
En juego, Racing no fue compatible con la idea original de Cocca. El equipo se reformuló sobre la marcha. En particular luego del 2-1 frente a Boca en La Bombonera. Si Cocca había arribado a Racing pregonando la posesión de la pelota, la presión alta, la circulación y el ataque sostenido, ese proyecto ambicioso se quebró en las primeras fechas. Después de algunas derrotas y rendimientos discretos, apareció otro Racing. Sin posesión, sin presión alta, sin circulación y sin ataque sostenido.
 
Entró en escena Gustavo Bou (fue inesperado su protagonismo) como un goleador fulminante. Y el equipo levantó las banderas del contraataque, con Diego Milito interpretando los tiempos y los ritmos con precisión e inteligencia para descargar a los espacios. Ganó de contraataque el campeonato Racing. Y continuó al año siguiente aferrado a esa idea que nunca Cocca había reivindicado. Hasta que entendió que tenía que reivindicarla porque el plantel había impuesto ese modelo de espera y contraataque. Y él lo acompañó sin resistencias. Aunque no lo representara. 

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En su regreso deseado a la Academia, las preguntas se construyen solas: ¿qué hará en esta oportunidad Cocca? ¿Y cómo jugará Racing en 2017? Porque hay dos caminos, entre tantos otros caminos: jugar en función de lo que casi siempre propuso el entrenador en los anteriores equipos que dirigió o jugar apostando nuevamente al contragolpe para los piques de Bou y para que Lisandro López en el rol de segunda punta con mucha llegada genere algo de lo que sabía generar Milito a 30 o 35 metros del arco rival.
 
No es un dilema menor para Cocca. Puede ser un dilema central. Campeón ya salió con la fórmula que en su paso por el fútbol como técnico no lo identificó. Pero vuelve a Racing abonando ese recuerdo de un equipo duro (Luciano Lollo fue un bastión muy influyente junto con Ezequiel Videla), bien plantado atrás, con los volantes cerca de la línea de fondo y con la posibilidad de quedarse con todo a partir de una mesa servida para que Bou arme un desparramo. Esos desparramos muy valiosos terminaron ocultando a ese Racing que Cocca había imaginado (o idealizado) cuando asumió a mediados de 2014.
 
La pregunta se repite: ¿qué hará Cocca en esta oportunidad? La verdad siempre se ve en la cancha. Ahí, donde la pelota no miente.      
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