miércoles 18.01.2017 - Actualizado hace
Boxeo
29 | 12 | 2016
Imprimir
Agrandar
Reducir

Un año más

Gustavo Nigrelli
0
Comentarios
Por Gustavo Nigrelli


Pasó el 2016, y ninguno de los púgiles que se esperaba que exploten lo han hecho, especialmente el "Team Maidana", en el que se habían depositado las mayores fichas. Incluso perdió Cuellar, el bastión que quedaba. Para colmo, pelearon poco y nada, y terminaron haciéndolo en su mayoría aquí. ¿Decisión voluntaria o forzada?

Un año más
Brian Castaño se coronó campeón del mundo tras noquear al puertorriqueño, De Jesús. Foto: Télam.
Foto:

No pudo ser más perfecto el 2016 que se está yendo. Cumplió al pie de la letra con todos los vaticinios previstos y máximas ancestrales, tanto sociales como deportivas.

En tal sentido, el boxeo casero quedó tecleando, como para mostrar una vez más cuán unido va al contexto sociopolítico y económico del país, porque, como siempre se dice, "el boxeo no es una isla".

Ya son historia los Maidana, los Maravilla, los Matthysse (aunque vuelva), los Cuenca y los Tyson Ramírez, y están por serlo los Narvaes y Reveco, aunque el calendario pueda extenderles un poco más su ruta, que ya pasó por todas las estaciones.

La Joya Chaves y el Gauchito Heiland, peleando a 8 ó 10 rounds en rings de barrio contra probadores, retrocedieron varios casilleros por querer optimizar sus bolsas; y de anunciarse contra Kell Brook, Miguel Cotto, o GGG Golovkin, pasaron a enfrentar a púgiles del montón, sumado a que salvo el 1º puesto del CMB que mantiene Heiland, han desaparecido de los ránkings de los 4 organismos mundiales.

Se esperaba el despegue del Team Maidana. Era el año del explote, donde el único campeón regular que había, Jesús Cuellar, iba a pegar el salto de calidad y a codearse con la crême de la crême, venciendo primero a Abner Mares en los primeros meses (mayo/junio), luego a Leo Santa Cruz o a Carl Frampton, y quién sabe, más tarde apuntar al mismo Vasyl Lomachenko, ya sea en pluma o en superpluma, quizás para 2017 si todo marchaba bien.

LEA MÁS:

      Embed
Con pata de plomo

Las críticas que levantó la derrota del Patón Basile en Finlandia por KOT 1 la semana pasada ante el sueco Helenius, recayeron injustamente en muchos inocentes, incluyendo al propio Patón. Con pocos argumentos para cuestionar, lo ideal es apuntar mejor, y entender que los reglamentos permiten cosas que no merecen cobertura periodística.


Y lo mismo el resto, con Brian Castaño a la cabeza, que peleaban en un medio exigente como el yanqui, donde se gana mucho más dinero y se pelea seguido, donde se entrena a full y sobra materia prima para guantear.

Pero no. Cuellar no sólo perdió ante Mares, sino que estuvo casi todo el año inactivo, perdiendo un tiempo precioso a su edad y en su condición, a la espera de concretar esa pelea, que era apenas una defensa optativa, aunque había buenas razones para hacerlo -según dicen, como 700 mil-.

Al final peleó recién en diciembre, tras un par de postergaciones por motivos difusos –problemas visuales en Mares, dijeron- y un cambio de DT (se fue Juan Ledesma, llegó Freddy Roach).

Cuellar está en un momento en que debería hacer no menos de 3 defensas al año; dos livianitas y una grande, como la de Mares. Podría tranquilamente haber hecho un par mientras llegaba la del mexicano, como para no estar entrenando de vicio, gastando plata y tiempo inútilmente.

El resto del equipo, igual. Salvo Neri Romero -una de las revelaciones de la temporada-, que hizo 6 peleas y ganó todas –pero sólo 2 en USA-, los demás tampoco tuvieron la actividad esperada, o pretendida.

Y aunque a Brian Castaño lo hayan convertido en campeón mundial interino, en todo el año había realizado una sola presentación en USA, hasta que tuvo que pelear acá en noviembre, en un festival benéfico como el "KO a las drogas".

Su victoria, para ser sinceros, dejó más dudas que certezas, con caída incluida. Caída dura, porque hay caídas y caídas, y la suya no fue anecdótica. Queda esto dicho en la supuesta cresta de su ola, y tras un triunfo, es decir, con el diario del viernes y antes de que se escriba su historia, tendiente a querer inflarse.

Su hermano Alan también hizo 2 peleas en el año, una acá y otra allá; y Fabián TNT Maidana metió 3, una sola allá en USA.

Toda la temporada, día por día, gastando en dólares casi sin ingresos, para realizar una mísera pelea en USA, donde están las bolsas grandes pero que brillaron por su escasez, no parece "tan" negocio, y menos si lo que se cobra se divide mes a mes. ¿Cuánto se podrá ganar allá por una pelea a 8 rounds, dividido por 12 meses?

Por eso luego hubo que venirse a pelear acá por pesos, lo cual supone que algo que no cerró. Es obvio que algún otro impedimento o problema hubo que no tomó trascendencia. No era ése el plan trazado inicialmente.

Se supo de un conflicto del promotor Al Haymon -a quien el Team Maidana está muy ligado- con la TV, y probablemente eso haya repercutido en la escudería argentina. De allí que de buenas a primeras, como quien no quiere la cosa, la mayoría volvieron a subirse a un ring aquí. Y enhorabuena.

El promotor Sebastián Contursi, en declaraciones al colega Andrés Mooney de "A la vera del ring", comentó con cierta razón que había mucho "gataflorismo" en nuestro país, ya que muchos que lo criticaban por sacar a nuestros púgiles a pelear al exterior, ahora lo critican por traerlos.


      Embed

En este espacio se cuestionó siempre que se llevaran a las figuras y promesas que surgían, a los pichones de crack y potenciales fondistas aún no consagrados internacionalmente, para que pudieran hacerse de un nombre y ganaran popularidad en estos rings, pero no los casos como el de Cuellar, o aquellos púgiles ya hechos, que están para cruzar fronteras.

Por eso es aplaudible que se haya "recapacitado" y cambiado de política, dando marcha atrás. Que compitan en el medio local como están haciendo, porque es una fiesta para nuestro boxeo casero que alguna noche pelee el Team Maidana entre su gente, por TV, cualquiera sea la emisora –ahora CN23 o FOX Sport 2-. La duda es si lo hicieron por convicción, porque se dieron cuenta de que era lo mejor, o porque no hubo más remedio.

Sea cual fuere el motivo, bienvenido sea, pero siempre es bueno decir las cosas como son, para no manipular la realidad adaptando el discurso.

Hay todavía una deuda de nivel, ya que ni en Cuellar se vio una evolución técnica que justifique haber abandonado sus raíces, aunque cierto es que el cambio de contexto social es lo que más ayuda.

Pero ya pasó un año, y lo que empezó como un "made in USA", terminó como un "hecho en Argentina". Y aún estamos esperando sus frutos.

      Embed


Tags

Comentarios Facebook