martes 17.01.2017 - Actualizado hace
General
01 | 01 | 2017
Imprimir
Agrandar
Reducir

Mardel, más Feliz que nunca con la llegada del Año Nuevo

Pablo Vignola
0
Comentarios
Por Pablo Vignola


Un temporal en la tarde del 31 despidió 2016. Pero después las nubes se fueron y las campanadas de las 12 sonaron bajo un cielo estrellado. Y llegó un primero de enero a pedir de los veraneantes

Mardel, más Feliz que nunca con la llegada del Año Nuevo
Mar del Plata. Imagen ilustrativa.
Foto:

No quería decir adiós. El 2016 se rebeló en la costa argentina y, antes de finalizar, desató un fortísimo temporal que regó con mucha agua las playas, que provocó voladuras de techos, inundación de calles y hasta evacuados. La lluvia trajo algo de alivio (ese que tanto esperaban en la Capital Federal) pero no se extendió por mucho tiempo: para la medianoche, el cielo completamente estrellado solo se vio eclipsado por una enorme cantidad de fuegos artificiales con la que, turistas y residentes, recibieron al 2017.

Mar del Plata tuvo un principio de año fantástico; con mucha gente por las calles, música, bailes y algarabía. La noche, mas que templada, invitó incluso a visitar las playas y pegarse más de un chapuzón en el mar que parecía sumarse a la celebración de la llegada del 2017.

El primer dato, a golpe de vista, habla de mas turistas que el año pasado, para recibir el Año Nuevo en esta ciudad. Entre ellos, hay dos grupos: los que apuraron sus vacaciones para llegar al destino elegido con la intención de recibir el ano y los que decidieron hacer una mini-escapada para las fiestas (como en Navidad) y pegar la vuelta inmediatamente hasta que llegue el momento del descanso. De cualquier manera, se estima que será un verano con un caudal interesante de turistas. Incluso, los restaurantes de la ciudad indicaron que fue muy alto el nivel de reservas para la cena de Fin de Año, al punto de que las mesas quedaron agotadas en varios establecimientos.

Los lugares más bacanes ofrecían cenas con show incluido, fuegos artificiales y bebida libre hasta las 5 de mañana claro que, con precios algo saladitos para el bolillo común: en el Hotel Costa Galana, el cubierto, por persona, costaba 3.800 pesos mientras que en el tradicional Torreón del Monje, el servicio tenía un valor de 2.700 pesos.

Pero no fue requisito indispensable, para pasarla bien, contar con una billetera abultada. Muchos eligieron llevar un par de botellas y las respectivas copas a la playa para brindar, cuando sonaran las doce, a la orilla del mar. Otros lo hicieron en casa, después de cenar, para luego salir a recorrer las calles más populares. La rambla, al son de "Volvió el Matador", fue uno de los puntos de encuentros más nutridos. Pero lo mismo pasó en la Peatonal, en Alem, en Güemes, en la fuente frente al Casino, a lo largo de la playas de Camet y en Punta Mogotes, donde el lujoso restaurante del Parador B-12, vestido de gala junto a la piscina iluminada con colores brillantes, realizó su habitual festejo de Año Nuevo al que le agregó un detalle extra: el tradicional balneario del deporte festeja en este 2017 sus 30 años de vida.

Después del descanso -que muchos pasaron por alto- llegó el momento de disfrutar del primer día del año que ofreció su mejor cara. Algunas nubes en la mañana pero luego cielo despejado, bien celeste, una temperatura muy agradable que trepó hasta los 27 grados, y hasta una brisa refrescante que cada tanto soplaba para aliviar los efectos de un sol que ya dejó en claro que va a reinar con fuerza cada vez que se instale majestuoso en el firmamento, aunque por la tardecita rotó el viento, y el mismo, proveniente del Sur, hizo salir del agua a los que la estaban disfrutando. Eso sí, el índice de Rayos Ultravioletas (UV) estuvo muy alto: 8,9º, lo que obligó a tener un especial cuidado con la exposición al sol, en especial en los horarios del mediodía.

En ese sentido, los especialistas hacen hincapié en la necesidad de tomar conciencia a la hora de tomar sol o, simplemente, andar bajo su luz.

Estas características de Fin de Año y Año Nuevo, se reiteraron en la mayoría de los centros turísticos de la Costa Atlántica, con algunas salvedades: en las ciudades de Pinamar, Villa Gesell, Ostende y Cariló, por ejemplo, estuvo estrictamente prohibida la venta de pirotecnia, en una medida precautoria que apuntó a evitar nuevos incidentes como el incendio que azotó los bosques linderos hace algunas semanas. En estos lugares, el año se recibió con menos pirotecnia aunque, por supuesto, muchos se la ingeniaron para conseguir petardos, explosivos y hasta los cada vez más utilizados globos de papel que, en este caso, eran la amenaza más riesgosa para la larga sequía de los bosques. Por suerte, las intensas lluvias de la tarde del 31, generaron un factor de protección que evitó sobresaltos.

Claro que los municipios respectivos y distintas entidades, consiguieron los permisos pertinentes para que en las playas de la zona se cumpliera con el habitual show de fuegos artificiales.

En Villa Gesell

Año Nuevo, calor, playa y mar. Una fórmula ideal para recibir, de vacaciones, al 2017. Pero no todo fue perfecto, sobre todo en los balnearios de Villa Gesell, Pinamar, Cariló y zonas cercanas, donde apareció una visita inesperada y casi tan molesta como las odiosas aguavivas, acostumbradas a arruinar los mejores de playa: las noctilucas.

Se trata de organismos unicelulares, comúnmente conocidas como "Chispa de Mar" (por su condición de generar una cierta luminosidad que se percibe de noche), primas cercanas de las medusas. No son divisibles a simple vista, cuando ingresa al mar, pero pueden detectarse cuando uno se mete al agua y cruza la palma de la mano de lado a lado y siente como si tocara algunos granos de arroz )ése es el tamaño) flotando. En este caso, y atraídas por el calor de la atmósfera y el viento norte, se presentaron en gran cantidad en estas playas. Estos protozoos tienen un pequeño tentáculo, que es con el que cazan a sus presas. Cuando son pocas, pasan inadvertidas para los bañistas pero, en estos últimos dos días, su presencia en el mar se transformó en un verdadero fastidio.

      Embed



Comentarios Facebook