martes 17.01.2017 - Actualizado hace
Participación

“El industrial quiere más a sus robots"

Señor director:

¡Qué tristeza! Después de siglos de evolución, hemos llegado a un punto en que la vida y la belleza, han pasado a pertenecer al pasado lejano. Hoy nos han capacitado para ser ¿perfectos? Vemos y debemos actuar como robots. ¡Esos sí que saben hacer las cosas! Nunca se cansan. Pueden hacer miles de movimientos, exactos y perfectos, sin tener un decaimiento y flojedad. No tienen horas, y solo consumen energía y ese es su alimento. Las personas deben comer, tienen sus horarios máximos y tienen pretensiones salariales. ¿Qué prefiere un empresario? Entonces, si se rompe o falla, se tira y nadie debe hacer un parte policial. En cambio, el humano es protegido por leyes y abogados que dicen ¿cuidarlos? Por eso el industrial quiere más a sus robots que a sus empleados de carne y hueso. Es que son perfectos y disciplinados. Nada les distrae ni sufren de altas y bajas como el humano. Pero todo en la vida, tiene su pro y su contra. Tarde o temprano, el empresario se dará cuenta de que un exceso de producción, es contraproducente, ya que ¿a quién se la vende? Sin compradores, no hay ganancias y sin trabajadores, no hay ingresos. Se cortan sus propias manos.

Lourdes S. Garzón

DNI 30.423.183


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