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Salud
08 | 01 | 2017
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Sonambulismo, o hacer lo inesperado sin darse cuenta

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Aunque no ha despertado del todo, la persona es capaz de realizar conductas complejas de una forma automática. El sonambulismo está rodeado de mitos y anécdotas muchas veces graciosas, pero poco se sabe -en general- sobre el mismo. Aquí, aspectos para no perder de vista.

Sonambulismo, o hacer lo inesperado sin darse cuenta
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Los actos o acciones de sonambulismo se dan sobre todo en la primera mitad de la noche, en la fase denominada técnicamente No-REM N3.

Aunque no se puede predecir, la falta de sueño, la ingesta de alcohol, el estrés o el cambio de entorno, pueden facilitar los episodios. Una de las falsas creencias que existen es que no hay que despertar a un sonámbulo en medio del episodio porque es peligroso. El significado de los sueños: certezas sobre tipos de sueño y patologías.

El sonambulismo se define como una conducta anormal durante el sueño en la que el paciente es capaz de, estando en una situación de sueño a nivel cerebral, de levantarse de la cama y realizar ciertas acciones más o menos complejas, sin tener conciencia ni recuerdo de ellas al día siguiente. Según explica el doctor Francisco Javier Puertas, ex presidente de la Sociedad Española de Sueño y secretario del Comité Español de Acreditación en Medicina del Sueño (CEAMS), en el sonambulismo el paciente tiene un despertar incompleto, donde su cerebro no ha despertado del todo, pero es capaz de realizar conductas complejas de una forma automática.

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El sonambulismo se da predominantemente en la primera mitad de la noche, en la fase No-REM N3. Puertas explica que las fases de sueño son de dos tipos: REM y No-REM. En la fase REM (siglas en inglés de 'movimientos oculares rápidos') existe una actividad cerebral parecida a la de vigilia y abolición del tono muscular. En la fase REM tienen lugar de forma predominante las ensoñaciones y aparece sobre todo al final de la noche. Las otras fases de sueño se encuadran en lo que se denomina sueño No-REM, en el que hay 3 fases: N1, N2 y N3, según hay mayor lentificación de la actividad cerebral. El sonambulismo como tal implica de alguna forma levantarse de la cama y deambular.

De qué se trata

Es un trastorno cercano a otros fenómenos similares llamados parasomnias del despertar, que incluyen despertares confusionales y terrores nocturnos. En ellos el paciente se incorpora en la cama con la mirada perdida, o en el caso de los terrores nocturnos se caracteriza por gritos o expresiones de miedo sin que se acompañen necesariamente de ensoñaciones terroríficas.

Según aclara el doctor Puertas, en todos los casos el paciente suele volver a dormirse sin memoria de lo ocurrido. Estas tres formas de parasomnias del despertar, ocurren típicamente en la primera mitad de la noche, en la fase de sueño No-REM N3. En adultos, la falta de sueño o la ingesta de alcohol pueden favorecer los episodios de sonambulismo en sujetos predispuestos Aunque se desconocen sus causas, lo que sí se sabe es que el sonambulismo es más frecuentes en hijos de padres sonámbulos.

Las hipótesis principales se basan en la disociación de las áreas que controlan el movimiento y la conciencia durante el sueño. Los trastornos del sueño son de las patologías más frecuentes en el ser humano. Hasta un tercio de la población general tiene algún problema de sueño.

El sonambulismo tiene una prevalencia del 3% al 4% en la población general. En niños entre los 6 y los 10 años el sonambulismo puede llegar a tener una prevalencia superior al 10%. No existe un tratamiento causal por lo que, además de medidas conservadoras como mantener horarios de sueño regulares, se recomienda en adultos no ingerir alcohol por la noche. En los niños los episodios de sonambulismo van reduciéndose o desapareciendo con el desarrollo. Solo en entre un 1% y un 3% de adultos persisten los episodios, aunque habitualmente son poco frecuentes.

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