lunes 16.01.2017 - Actualizado hace
Participación

"Entre la miseria y la resignación"

Señor director:

En muchos lugares del país, y cada día más, hemos observado a personas, sobre todo niños y ancianos, que están pero no están. Solamente están entre la vida y la muerte. Son seres etéreos. ¿Están vivos o muertos? Durante unos momentos, de una forma y al segundo después, de la otra. Así, ¿viven? Entre la miseria y la resignación. Es que ya nadie puede hacer algo por ellos. Es la forma de vida que, por el Destino, les ha tocado. Otros, viven en la abundancia, que fue extraída de esos otros compatriotas. Por eso, cuando nos hablan de que todos somos iguales y compatriotas, lo dudamos. Esos muertos vivientes, que habitan en lugares perdidos en la nada, se los llevan a conocer las grandes ciudades. ¡Es de un sadismo total! Esas personas que no han tenido la posibilidad de capacitarse, solo añoran realizar los sueños de regresar a esos lugares que les mostraron. Fueron realidades, pero solo para pocos. Entonces, esos chicos, sin instrucción, harán lo bueno y/o malo, para llegar a conocer y vivir en esos lugares. O les llevamos la civilización o morirán sin conocerla. Limitemos la procreación de más chicos, si no les podemos dar un pasar, ¿civilizado?

Raquel S. Martínez

DNI 32.185.995

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