Remadora incansable, Alicia fue la gran compañera de vida y de tareas del gran periodista. Y sabemos quienes nos dedicamos a esto que sin un apoyo familiar detrás, nuestras quimeras son imposibles.
Su hija Elizabeth, orgullo de la familia Penoff por su destacada inteligencia académica, fue también parte de Alternativa Deportiva, acompañando a Teo en cada evento y presentación importante, así como en cada madrugón dominguero para llevarle al pescador oyente, la más calificada información y la mejor onda para su despertar. Dos hijos más, de su primer matrimonio, también lo lloran por estas horas.
Una fuerte afección respiratoria fue minando las fuerzas de Penoff los últimos tiempos, pero no su espíritu, porque Teo siguió soñando hasta el final. Soñando con que Mar del Plata tenga un muelle de acceso público, con que los pesqueros más concurridos sean protegidos, mejorados y valorados, soñando con un gran torneo de pesca marplatense, cosa que felizmente se dará en octubre y tristemente no alcanzó a ver. Justo sería rendirle un homenaje en tamaño evento a quien tanto luchó por difundir las bondades pesqueras y turísticas de su amada Mar del Plata.
Con Teo se nos fue un amigo, un consejero, un periodista extraordinario que daba gusto leer y escuchar. Nos quedan los gratos momentos vividos, caña en mano, o detrás de los micrófonos y las computadoras, donde nos iluminó con su sabiduría y honró con su amistad. Su familia nos informó que tirarán sus cenizas al mar cumpliendo su voluntad de hacerse uno con sus amadas aguas marplatenses. Adiós Teo querido, a seguir explorando en otras aguas insondables. Te vamos a extrañar.