Según cuentan los viejos lobos que todavía resisten en los pasillos sin Don Julio, el martes hubo directivos arrepentidos: coquetearon con Tinelli, cambiaron de montura y cuando se dieron cuenta de que el animador no arrasaba en las elecciones, quisieron ofrendar avales para volver a la huella que dejó Grondona. Les recordaron que ya están a mitad del río y les cerraron la puerta en la cara, igual que del otro lado cuando se enteraron de la traición. "El que traiciona una vez, traiciona dos, tres, cinco veces, hasta el infinito", aúllan con sabiduría.
Es divertido ver cómo caminan sin rumbo ni pisan fuerte aquellos que antes salían en la foto junto al señor del anillo. Para volver o para recuperar su lugar del lado del rating,
hay varios que tendrán que ofrendar algo más que avales.