Los que sí se quedaron después de la victoria de Boca y River
al reducir de largo a corto el torneo de 30 –sujeto al arbitraje del Gobierno, claro-, fueron la mayoría de los grondonistas contestando con eufemismos de manual muchas incógnitas que aún están abiertas. Medalla de cartón para Silva –el presidente de Arsenal y
por ahora secretario general-, que se mostró sorprendido cuando se le preguntó si los detalles del nuevo torneo se iban a realizar en la oficina dedicada a esos menesteres en el edificio de AFA.
"¿Hay otro lugar posible para hacerlo?", respondió el mismo hombre que
la semana pasada se reunió en las de Torneos y Competencias, junto a Tinelli y los nuevos vices para negociar la vigencia del impresentable torneo de 30 equipos que en cinco años volverá a ser de 20.
Y para cerrar el medallero, pongámosle una a Segura que en conferencia aseguró que los 10 ascendidos no tendrán problemas de representatividad y al ser consultado en privado si será tal como lo estipula el reglamente
casi lo juró por Dalma y Gianinna, aunque antes de cerrar la puerta del auto admitió:
"Viste cómo esto... hoy es una cosa, mañana no sé. Hoy es como te digo".