Pero muchos se sorprendería si supieran, que a muy poca distancia del obelisco, en plena Zona Norte del Gran Buenos Aires, en uno de los distritos más ricos y privilegiados del país como es la localidad de San Isidro, más de un millar de personas vienen reclamando a las autoridades por la falta de calidad del agua corriente, sin que hasta ahora ni el gobierno municipal, ni otros organismos provinciales o nacionales le dieran alguna respuesta concreta, que nos sean algunas puntuales presentaciones en el Concejo Deliberante local y las reuniones improductivas con los funcionarios de la gestión de Posse (h) que gobierna el distrito hace décadas.
El relato por los propios protagonistas en este espacio renglones más abajo, es una humilde contribución para visibilizar la cuestión y promover una inmediata respuesta que permita una efectiva y concreta solución:
“En los barrios “Arca” y “Tanque” de Villa Adelina funciona, hace más de 50 años, un tanque que abastece de agua a más de 600 familias de ambos barrios.
El mismo es administrado por cooperativas “Cooperativa Barrio Arca” y “Cooperativa Barrio Tanque”. Esta última no se encuentra inscripta legalmente ni ante el INAES, ni en el Municipio.
El estado de conservación del tanque que provee de agua es paupérrimo, ya que no se le realizan las tareas mantenimiento correspondiente. En su interior se pueden apreciar el estado de abandono, suciedad, óxido y demás elementos contaminantes del agua. El mismo presenta graves daños estructurales, los que provocan periódicos desprendimientos de mampostería. Prácticamente debajo del tanque funciona el jardín de infantes municipal Tamborcito de Tacuarí, estos desprendimientos representan un gravísimo riesgo para los niños que concurren al jardín. Estudios realizados por Bromatología del Municipio, INTI y AySA, arrojaron que la calidad del agua que se provee no es apta para el consumo. Sugieren que no sea consumida y que sea remplazada por agua corriente de red. Esto obliga a muchas familias a consumir agua envasada para beber, con el gasto que implica.
Desde hace años, el ERAS brinda un informe de la calidad del agua provista por el tanque.Análisis bacteriológicos indican la presencia de bacterias coliformes, por lo que sería necesaria la desinfección del agua.
En cuanto al resultado de los análisis fisicoquímicos, se detectaron Dicloroeteno, Tetracloruro de carbono, Triclorotileno y Tetracloroeteno.
Varias notas fueron dirigidas al municipio, a AySA y a la misma Cooperativa Barrio Arca. Esta ultima no sólo ha hecho caso omiso a la notificación, sino que se ha dedicado a sostener que el agua es potable y su consumo carece de riesgos.
El ERAS envió también notificaciones al municipio sobre lo grave de esta situación, no tomando acción alguna, ni contra la cooperativa ni intentando buscar una solución. En una reunión con Ricardo Rivas, Secretario de Gobierno reconoció la existencia del problema, pero informó que no es de su responsabilidad, sino AySA. Los vecinos, patrocinados por los abogados de POLAR, han presentado un recurso de amparo ante la Justicia.
En esta acción de amparo colectivo se pide que, la Justicia, ordene a las autoridades correspondientes a arbitrar los medios necesarios para conectar sus domicilios a la red de servicio público de suministro de agua potable”.