Además, aseguran que la búsqueda de vida inteligente fuera de la Tierra se debe cocentrar en aquellos planetas que orbiten a una distancia que han bautizado como zona habitable, es decir, una región en que el agua pueda permanecer líquida. Sin embargo, Seth Shostak manifestó que "también podríamos encontrar vida microbiana mucho más cercana", como por ejemplo, "en Marte o en una de las lunas de Júpiter y Saturno, que parecen tener agua, ya sea en su superficie o debajo de ella".