Trabajo, sueños y amor
Para Gastón Alarcón los seguidores suelen pedirle a Gilda que les dé una mano para afrontar un determinado problema de salud o para encontrar un trabajo que no aparece y hasta para ver cumplido un objetivo difícil de concretar. En un cuarto lugar, bastante alejado de los otros tres, puntualiza Alarcón, se encuentran los pedidos relacionados con las cuestiones del corazón. "No por nada al santuario del kilómetro 129 lo llaman el de los milagros", destacó Alarcón, que puso de manifiesto que los episodios extraordinarios relacionados con Gilda empezaron a cobrar notoriedad muy poco tiempo después de la muerte de la cantante.
Eso no significa que ese santuario y el nicho donde están sepultados sus restos sean los únicos lugares donde los fans le ruegan a Gilda. "Con pedirle mientras se escucha un tema de ella o ante una foto suya alcanza", remarcó Alarcón para quien a su modo de ver y con el tiempo que lleva la veneración por Gilda por parte de propios y ajenos, éste ha ido en marcado aumento en los últimos años.
Respecto a los dones que también le reconocían en vida a Miriam Bianchi, Alarcón apuntó que "solían darse situaciones increíbles con fanáticos que le pedían al pié del escenario que Gilda les tocara la cabeza para que los curara y hasta le levantaban a chiquitos para que les bajara la fiebre".Pero no todos eran pedidos para lograr alivio, también estaban quienes iban a agradecerle, aclaró el presidente del club de fans, por haberlos curado.Lo cierto es que la estrella de la cantante de vos y figura angelical que cautivó a su público hoy brilla desde otro plano, el que impacta en los seguidores que encuentran en Santa Gilda otros atributos más profundos e intensos que ratifican una de sus últimas letras.
Porque como lo cantó Gilda, evidentemente aquel 7 de setiembre de 1996 no fue su despedida,. sino el comienzo de una nueva y sobrenatural relación entre ella y sus seguidores.