La vuelta del Turismo Carretera a las pistas, concretada ayer en el Autódromo de Viedma con los primeros ensayos y ya rodeado por numerosa cantidad de público ávido seguramente por ser testigo del inicio de la temporada 2016, dejó un dato inicial quizá prematuro, pero para contemplarlo con bastante detenimiento.
Ahora con Chevrolet de Las Toscas Racing, atendido por Ricardo Gliemmo y el primer motor 24 válvulas hecho por uno de los grandes del TC, Emilio Satriano, el rionegrino Manuel Urcera juega de local (su padre habría acordado con la ACTC comprar las dos primeras fechas, Viedma y Neuquén) y se adueñó de la pole provisoria.