Se sabe que ni meteorólogos, ni militares utilizaban este sector del espacio aéreo en el momento del incidente. El avistamiento se produjo a plena luz del día, a eso de las 18.35, el pasado 13 de julio, pero el caso no se ha hecho público hasta los primeros días de enero, después de que la investigación llevada a cabo por la unidad AirproxBoard, el servicio que registra violaciones de las reglas de seguridad del tráfico aéreo, haya determinado que no existe ningún objeto o pista que pueda esclarecer la causa de lo sucedido. "Pensé que una colisión era inevitable, ya que no tuve tiempo para desviar el avión. Sin embargo, el OVNI tomó altura de modo repentino y sobrevoló la nave casi pegado", precisa el piloto. El informe no nombra a la compañía aérea o el vuelo en cuestión, pero sí el modelo, un Airbus 320, con capacidad para unos 150 pasajeros, muy popular en compañías como British Airways y Virgin.