“Mucha gente ha visto al bicho de dos patas, brazos largos, boca ancha, dientes prominentes y un olor fétido que apichona hasta a los perros”, dijo un cabo.
“Parece que no es agresivo pese a su aspecto terrible, pero la gente está con miedo. Tengo en mi celular decenas de mensajes de aborígenes y criollos, dándome cuenta de los avistamientos”, señaló Pascuala. En tanto,los periodistas entrevistaron a María y Marta Acosta, dos hermanas de la etnia wichi, quienes aseguran haberlo visto.
“El otro día sentimos un ruido frente al rancho -contaron las mujeres-. Salimos a ver y divisamos una figura rara. Era de noche. Pensamos que era el patrón, pero al acercarnos, casi nos morimos: era un ser raro, cubierto de pelo, muy hediondo, con olor a suela quemada. Nos miraba y tenía los ojos tristes”, coincidieron. “Luego huyó y los perros no lo siguieron”, apuntaron.