"Es la tristeza más grande de mi vida", declaró
Ricardo apenas concluyó el encuentro. Y el entrenador, que agregó: "Ellos llegaron un par de veces, nos embocaron y nos cambió la historia del partido.
Tengo una tristeza enorme, enorme. Me duele en lo más hondo por la familia Granados, por la gente. No lo puedo creer".
El entrenador intentó analizar el encuentro. Pero le costó: "Nunca le encontramos la vuelta. No supimos jugarlo. Por ahí el clima, la gente... no sé qué decir. Muy pocas veces me sentí tan triste como hoy. Siempre me fue muy bien en el fútbol. Pienso en todo lo que hicimos... y en un partido se nos escapa todo. Le fallé a la gente de Suárez", manifestó con un desasosiego.