En Sydney 2000 se despidió en la primera ronda, cuatro años más tarde, en Atenas, tocó el cielo con las manos y alcanzó el último escalón del podio, mientras que en Beijing 2008 se despidió rápido no sólo en los 400 medley sino también en los 200.
Bardach se clasificó a esta prueba con un tiempo de 4m. 46s.83/100, y compitió en el carril 3 de la segunda serie.
La argentina no pudo arribar a la final, tal era su objetivo, puesto que debía ubicarse entre los ocho mejores tiempos clasificatorios entre las 36 nadadoras que desplegaron sus brazadas en el Aquatics Centre, y con su marca quedó en la 34ta. posición.
Pereyra, en tanto, próximo a cumplir los 32 años, se mostró decepcionado tras su infructuosa actuación.
"No nadé bien, me faltó descanso, noté que no tenía energía en las piernas. No se si seguiré compitiendo a nivel internacional, ya tengo 31 años”, destacó Pereyra, quien vivió su mejor momento en la distancia en los Panamericanos Río de Janeiro 2007, cuando alcanzó la cuarta posición final.
El porteño compitió en el andarivel 1 de la segunda serie, y no pudo colarse en el grupo de los finalistas.
"Tengo que saber escuchar a mi cuerpo, ahora necesito descansar y decidiré junto a mi entrenador los próximos pasos”, concluyó decepcionado Pereyra.