"En 2004, el cardenal Bergoglio me envió al Hospital Muñiz como capellán y a partir de ahí, en las recorridas del primer año, me di cuenta de que no podía llegar a todos los pacientes porque cada uno de ellos necesitaba mucho tiempo. Y como me di cuenta de que todos necesitaban que los acompañen, aunque sea con una canción o una lectura, con algo que les ayudar a pasar esta larga internación, nació este proyecto para que siempre tuvieran algo que escuchar para que no piensen en la enfermedad o en la muerte", explicó Sánchez en una entrevista que le hicieron para Radio Vaticana.
Con la aprobación del directorio del Hospital Muñiz, sólo faltaban los fondos para construir las instalaciones y los mismos llegaron desde el Arzobispado de Buenos Aires, que por ese entonces era dirigido nada más y nada menos que por Jorge Bergoglio.
El 29 de noviembre de 2005 comenzaron las operaciones de la emisora a través de la frecuencia 88.2 MHz, y al poco tiempo ya transmitía a través de FM 100.5 producciones propias gracias a varios voluntarios que se acercaron con sus propuestas de contenidos, entre ellos médicos y estudiantes del Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER). Como bien aclara en su página de Internet, "si bien la radio es Católica, la misma está al servicio del Hospital Muñiz y depende del Director de dicho Hospital".
La programación con la que cuenta la radio es por demás variada: los conductores leen las noticias más importantes, así como también cuentos, novelas, poesías y pasajes de la Biblia. Además, y teniendo en cuenta el hospital desde donde se transmite, se dan consejos para la prevención de enfermedades y para una correcta alimentación; mientras que por la noche priman los ciclos musicales.
En el 2012, FM Brazos Abiertos se plegó a una modalidad que venían adoptando las principales radios del país: la transmisión por internet para poder no sólo llegar a los pacientes sino a todo el mundo en el formato de web TV.
Una de las características principales de "Brazos Abiertos" es que supo trascender de una radio dirigida sólo a la gente internada en el Muñiz, unas 300 personas según los cálculos, y comenzó a apuntar a los vecinos de los barrios del sur de la Capital Federal, es decir, los de la Comuna 4.
Para ese momento, la radio transmitía desde las 10 hasta las 2 de la madrugada, al tiempo que consiguió reunir una variada oferta de programación que incluía 24 programas musicales, de interés general, política y salud.
En el 2013, llegó uno de los grandes hitos de la emisora, que obtuvo la acreditación para participar de la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, en un evento organizado con motivo de la visita de Jorge Bergoglio, ya convertido en el Papa Francisco.
El propio director de la emisora se apersonó a la ciudad brasileña, en una ocasión en la que le entregó a Francisco un libro que contenía cientos de mensajes provenientes de pacientes internados no sólo en el Muñiz sino en varios otros hospitales de la ciudad, que la emisora logró recopilar a través de una campaña denominada "una estampita por una oración".