El Papa Francisco escuchó las historias de los chicos que le comentaron en detalle cómo fue el torneo que ganaron y en especial sobre la final que se disputó en La Bombonera contra Don Bosco, ante 35 mil personas. Incluso, los jugadores le mostraron al Sumo Pontífice un video con los goles del partido.
El Papa Francisco comparó al fútbol con el alpinismo y explicó que los escaladores tienen un canto que dice: "En el arte de ascender, el secreto no está en no caer, sino en no permanecer caído". Siguiendo con ese ejemplo, agregó que los alpinistas suben atados a otros compañeros, jamás suben solos, porque "si alguno se cae, aparece otro para ayudarlo". Ante la atenta mirada de los chicos, el Sumo Pontífice agregó: "No se puede mejorar solo, siempre necesitamos del otro. Ténganlo en cuenta eso toda su vida".
"¿Cómo hacemos para mejorar nuestras vidas?", se animó a preguntarle al Sumo Pontífice uno de los chicos y el Papa entusiasmado por la consulta le respondió que "es un proceso del día a día" y que cada pequeño cambio es importante.
Antes de finalizar el encuentro que duró aproximadamente 30 minutos, Angelici se comprometió a continuar con la iniciativa de la Fundación Boca Social que busca estimular el deporte para los chicos de las villas y acordaron una nueva visita a la Santa Sede con los próximos campeones.