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22 de febrero 2018 - 07:00
"La Boca es un barrio que enamora y es difícil dejarlo"
La capitana del equipo de mayores de voley cuenta con un fuerte lazo afectivo con el azul y oro al vivir cinco años en cercanías a la Bombonera y ahora defender los colores.

Natalia Espinosa empezó a jugar al vóley en su ciudad natal, Necochea. Viene de una familia voleibolística y el camino del deporte que ama la llevó a la Selección Argentina y también a Boca. Hoy, a los 33 años, es la capitana y una de las referentes del equipo de Las Guerreras, que buscarán un nuevo éxito en la Liga Nacional y en el Campeonato Sudamericano que están disputando en Belo Horizonte, Brasil. ‘Desde chica estoy dentro de una cancha... La pelotita me terminó enamorando‘, le aseguró a PORTEÑO DEL SUR.

La jugadora explicó cómo fue su llegada a Boca, al comentar: ‘La situación en el club en que estaba no era la mejor. Se seguía manteniendo una estructura por el grupo y por la historia, pero la situación era casi irreversible. Tuco, el entrenador de Boca, se contactó conmigo y con otra jugadora más de Banco, previa comunicación con la dirigencia del club, y comenzaron los trámites y negociaciones para el pase‘.

Y agregó: ‘Por la camiseta de Boca siento un profundo amor, un agradecimiento, un volver a enamorarme del vóley. La situación en el otro club me llevaba a cuestionarme muchas cosas y Boca apareció para ’volver a empezar’. Es el mejor club donde finalizar mi carrera. Y la capitanía es un mimo hermoso que recibí, me encanta, lo disfruto. Es una hermosa responsabilidad. A lo largo de mi carrera he tenido muchos referentes, ya sea porque compartían mi puesto. Entonces las miraba y aprendía. Como capitana pensé en todas mis capitanas anteriores y lo que me dejaron. Cuando era de las más chicas, tuve mayores referentes. Siempre intento que quien pasa por mi vida ’algo me deje’, algo aprender. Crecer, siempre crecer. Pasé por muchos referentes, ya sea cosas que quise adoptar como propias y cosas que quise mejorar y por supuesto cosas que dije ’así no quiero’‘.

Con las “Mamis”

Además de ser jugadora de vóley profesional, es profesora de Educación Física y enseña vóley en un colegio secundario. A su vez entrena a grupo de mamás en otra escuela. ‘Son mis ’mami Voley’ un espacio terapéutico y de desenchufe para ellas, porque nos divertimos muchísimo‘, expresó.

Por último, Nati dejó un mensaje para las chicas del barrio que quieren arrancar a jugar al vóley. ‘¿Qué decirle a todas las nenas que juegan o quieren empezar a jugar al vóley? No existe manual, no existe reglas para seguir, uno va aprendiendo y creciendo, apostando mucho. Es ensayo y error. Hace unos días me escribió una nena por Instagram y entre todo lo lindo que me dijo, me preguntó: ’¿Cómo se hace para llegar tan lejos?’ Y lo primero que me salió decirle fue: ’No dejes de creer’.Y creo que si hoy le tengo que decir algo a alguien que recién empieza es eso... Nunca dejen de creer de que es posible, nunca duden, nunca dejen que nadie les diga lo contrario a lo que ustedes sueñan y si alguien lo hace, que ese ’no’ sea su motor. ¡Que una crea lo que cree!‘.

Nati Espinosa, quien nació en Necochea hace 33 años, tiene un lindo vínculo con el barrio porteño de La Boca. Ella misma expresó: ‘Viví en La Boca cinco años. Amo el barrio, es hermoso. Su folklore, sus tradiciones. Viví en un complejo de edificios, que se llama Catalinas, cerca de la cancha y era un mini barrio, donde saludabas a todos y nos conocíamos todos. Hay una plaza cerca, que es el corazón del barrio. Ahí te encontrabas con todos. Los domingos en los que hay partido de fútbol en La Bombonera, es un día de fiesta. El Barrio muta, y se pinta mucho más de azul y amarillo. La Boca es un barrio que enamora y es difícil dejarlo. Ahora no vivo más ahí y se extraña bastante‘.