Los comerciantes gastronómicos dieron versiones dispares. Por un lado, el quiosquero de Río Cuarto (casi esquina Herrera) y la vendedora de un trailer apostado en la misma cuadra coincidieron en que por ahora no notaron cambio alguno y que le siguen vendiendo a la misma gente que el mes anterior. Lo mismo expresaron las chicas que atienden en el local de venta de sandwiches de miga y tortas, ubicado sobre Vieytes al 1500. "Trabajamos bien, pero con la misma gente de antes", dijo una de ellas.
En tanto, los outlet de indumentaria sí notaron la diferencia. Uno de los vendedores del local dela esquina de Herrera e Iriarte nos dijo: "Se nota el cambio. Está viniendo gente que no es del barrio y que ni sabía que acá estaban estos outlet de ropa. Los sábados, que viene más gente, se arma una larga fila sobre Herrera y entonces aprovechan para bajarse y comprar algo". Además, también manifestó que está algo más seguro. "La zona se había puesto muy picante. Ahora parece algo más tranqui", dijo el empleado.
Continuando con la vuelta manzana encontramos a los recepcionistas de la VTV. Uno de ellos nos contó: "Nosotros somos unas 60 personas las que trabajamos acá en el taller". Las inspecciones se hacen de lunes a viernes de 8 a 18 y los sábados de 8 a 13.
Sin duda que Barracas comenzará a notar cambios a partir de la instalación de los cuatro talleres de VTV. Algunos vecinos ya lo ven como algo positivo. También lo será para los comerciantes, más allá de que algunos todavía no lo notan.