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16 de marzo 2018 - 00:48
Remoción de vehículos, en la mira de Control Comunal
La subgerenta de la sección, Matilde Bosters, precisó que el 66 por ciento de los rodados que quitaron de la vía pública fue realizado por sus propietarios, incluyendo advertencias por el estado de los mismos.

Los reclamos de los vecinos de la Comuna 4 tienen oídos en la sección de Control Comunal, desde donde se controlan varios aspectos que los tienen preocupados y que, en base a varias acciones han ido solucionándose.

El Porteño del Sur dialogó con la licenciada Matilde Bosters, subgerenta operativa de Control Comunal que destacó la descentralización emprendida hace algunos años por el Gobierno de la Ciudad, lo que a su vez resultó en la simplificación de problemáticas que hace una década y media atrás no tenían solución inmediata.

Esto es debido a que llamando al número 147 o bien haciéndose presente en las sedes comunales de las avenidas Suárez 2032 y Del Barco Centenera 2906, todos los habitantes de La Boca, Barracas, Nueva Pompeya y Parque Patricios tienen a alguien que los escucha.

En lo que respecta a Control Comunal, Matilde recalcó que, al igual que ocurrió el año pasado, los mayores esfuerzos se centraron en remover automóviles supuestamente abandonados, evitar que los conductores estacionen en lugares prohibidos así como también restringir la ocupación indebida del espacio público.

Al respecto, Bosters señaló que durante el año pasado se removieron de las calles de la comuna la cantidad de 726 vehículos supuestamente abandonados. De esa cantidad, el 66 por ciento fue hecho por los dueños de los vehículos, en tanto que el 34 por ciento restante fue realizado por personal que responde a la Secretaria de Atención y Gestión ciudadana en conjunto con el Programa de Compactación (PROCOM) quienes son los encargados de notificar y finalmente acarrear y compactar el vehículo.

Al respecto, la licenciada señala la muy buena tarea realizada por su equipo, compuesto por ocho inspectores, que no sólo se encargan de detectar los vehículos abandonados una vez recibida la denuncia, sino que también se le realiza un seguimiento a los dueños de los mismos una vez que se le realizó la correspondiente advertencia adhiriendo una oblea al parabrisas en el que se especifica el plazo de 10 días restantes hasta la remoción.

‘Hay un gran trabajo en esta área debido a que a pesar de que no se pudo disminuir la cantidad de vehículos removidos, sí pasó que en la gran mayoría de los casos fueron sus dueños los que se ocuparon. A veces ocurre que los automóviles presentan las ruedas desinfladas o los vidrios rotos, por lo que se les aclara a los dueños que la advertencia también es para que los reparen ya que no sólo obstruyen la vía pública sino que también tiene que ver con una cuestión de higiene en la vía pública‘, explica Matilde.