Los jamaicanos, prácticamente eliminados del torneo, mostraron la irregularidad que los definió en todos los partidos: una combinación de períodos de juego errático con minutos pasión arrolladora.
El base Weyinmi Rose se marcó un último cuarto soberbio, y con 21 puntos -15 en ese parcial- y seis rebotes lideró una abrupta victoria que deja a los caribeños el recuerdo de haber protagonizado dos hazañas: ser los verdugos de Brasil, eliminado en la primera fase, y haberle complicado las cosas a los argentinos, obligados ahora a ganar a Uruguay y Canadá.