Días antes de su 7ª defensa del título mundial supermosca OMB, el 25/5 en el Luna ante el Nº 1 -el mexicano Orucuta-, Narvaes se vio envuelto en una polémica contra Maravilla Martínez inoportunamente, pues asecha un enemigo real, con tramas ocultas que prenden alertas.
De pronto el mundillo boxístico se vio convulsionado por alguien que no suele hacerlo, al menos con las palabras:

Omar Narvaes, El Enano chubutense, el campeón mundial indiscutido supermosca de la OMB, que se prepara para defender su cetro en el Luna Park el 25 de mayo ante el azteca Felipe Orucuta, el perfil bajo, el campeón del pueblo, se fue sacando de a poco en una entrevista radial efectuada en FM Cielo de La Plata, y dijo cosas contra el púgil argentino del momento, Sergio "Maravilla" Martínez, de las que ya se arrepintió pidiendo disculpas al propio Maravilla vía twitter con el recurso de siempre, es decir, poniendo el peso de las palabras en la prensa y la gente.

Todo lo que dijo -que por suerte está grabado-, realmente es lo que piensa. Y todo -o casi todo- es verdad. Y lo que no lo es, es opinable, como el tema del fallo de la pelea. Por lo tanto, no debería disculparse, ni desdecirse, y menos acusar a otros por haberse hecho eco de sus mensajes.

Sucede que tal vez no quería pelearse, ni quería que repercutiera tanto -cosa que no midió-. Ése fue su error. El de pensar que lo que dice no trasciende. Y por más FM que sea, lo hace. En especial si sale de su boca y son dichos tan duros sobre alguien tan mediático como Maravilla:

"Mis victorias son verdaderas". "A mí no tienen que ayudarme para ganar", y "da bronca que se lo ponga en 1º lugar por lo que factura". Eso amén de decir que Maravilla en otro lado no hubiese ganado –traducción: lo vio perder-.

¿Pero es más culpable quien amplifica una declaración, o quien la formula? Sin corrernos del lugar que al periodismo le toca en cada historia, nos cabe el ingrato pecado de la difusión de aquellas cosas que pretendían tener tono de confidencia.

Por eso nunca marcharemos por la misma vereda protagonistas y comunicadores. Lo que está mal es desdecirse, acusar de invento, mentira, o distorsión, a algo que casi está literalmente transcripto.

http://cielosports.com/nota/41686/omar_narvaez_mis_peleas_son_victorias_verdaderas_y_nunca_tuvieron_que

Todo es comprensible. Pero lo que realmente carcome a Narvaes, como al resto de los boxeadores y gente del boxeo, es el poco respeto por la palabra "sufrimiento", "pobreza", y demás "calvarios" que Maravilla exagera, reales dentro de su propia historia, pero ínfimos comparados con la verdadera pobreza y sufrimiento del boxeador común, que Narvaes padeció, o ve padecer a diario, del que es testigo y constata en su provincia natal por contacto directo con colegas realmente sufrientes, ofendidos por la ligereza con que trata mediáticamente el tema alguien tan poco representativo.

Y en el caso de Omar la bronca se potencia, porque con similar boletín y notas tanto o más altas, a la bandera va el más simpático, por ser el chupamedias de la maestra.

La duda existencial es si hablar o callarse, máxime cuando se tiene buena relación –aunque la competencia la vuelva hipócrita- con un compañero. 

Porque él es quien verdaderamente resignó plata por pelear acá, por conservar la corona el día que le cuatriplicaban la oferta por ir para atrás de visitante: "la gloria y la dignidad valen más que todo" –dijo en medio de un match, entre round y round-. Y quien rechazó ofertas para irse al exterior por quedarse en su tierra con su gente.

EL ENEMIGO REAL

Quizás sin quererlo –o sí-, su duelo mediático fue inoportuno, por caer en la parte final de su preparación contra un "fierro caliente" como Orucuta, de 27 años y 27-1-0, 23 KO, Nº 1 del ránking, cuya única derrota fue un robo ante su compatriota Daniel Rosas, a quien la OMB –secretamente- viene preparando para ser el verdadero verdugo del Huracán. No Rosas, como se decía al principio, ex Nº 1, que curiosamente "se lesionó", aunque por otro lado dicen que va a participar de un reality en México.

De ser así, la OMB miente, u oculta. Ya tiene antecedentes en este tipo de historias, cuando lo mismo le hizo a Héctor Velazco frente al alemán Félix Sturm, quien a último momento reemplazó a su compatriota Bert Schenk, un Nº 1 que iba a retirarse del boxeo pero amagó ser su rival hasta el final, mientras quien se preparaba era Sturm.

Orucuta es más que Rosas, para quien Narvaes se preparó. Y llama la atención haberse enterado por versiones periodísticas sobre su "lesión", cosa que enojó al promotor, y pone en alerta sobre una posible emboscada.

 

 

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados