El único incidente lo protagonizaron el promotor Sampson Lewkowicz, uno de los allegados a Martínez, que se peleó con un asistente de Chávez junior arriba del escenario, generando una batahola pero fueron separados.
El primero que apareció en el pesaje fue “Maravilla” Martínez las 15 (hora local, 19 de la Argentina), con un atuendo de color negro, en tanto Chávez, con una prenda oscura, impresionó por su delgadez.
"Nos vemos mañana en la noche, cuando seré campeón”, le dijo ‘Maravilla” a Chávez y otra vez, como lo hizo cada vez que se cruzaron, lo amenazó con un sonoro “mañana te rompo todo”.
El público mexicano no se quedó atrás y gritaba “Margarito, Margarito...” recordándole a Martínez la derrota que el pugilista azteca le infligió al quilmeño en febrero de 2000.
Chávez junior, con tono apagado, se limitó a decir “mañana retendré el título. Estoy muy confiado en ganar”.
Ya se agotaron las 19.186 localidades disponibles en el Thomas and Mack Center y se espera una gran venta de abonos por el sistema de televisación codificada Pay-Per-View (pagar para ver).