El rosarino, con 13 presencias, se constituyó en el 13er. jugador de mayor actividad del ciclo pero perdió su lugar a manos de jugadores menos utilizados por el entrenador como Augusto Fernández (6), Ricardo Alvarez (6) y Enzo Pérez (1).
Su desafectación revela que para Sabella tuvieron más peso las evaluaciones de los trabajos de campo en los entrenamientos en Ezeiza antes que los antecedentes de cada jugador desde que asumió el cargo.
Banega tuvo poca continuidad en el final de la temporada por una infección pulmonar pero trabajó a la par en las prácticas que el plantel argentino inició en Ezeiza el pasado lunes.
No así Augusto Fernández, que recién el jueves recibió el alta por un esguince de rodilla, pero convenció a Sabella con su entrega en los pocos ensayos de fútbol de los que participó durante la preparación rumbo al Mundial.