Los brasileños padecieron un largo "ayuno" de éxitos en la Copa América. Habían sido campeones en 1949 y recién repitieron en 1989, como locales, aunque en esa oportunidad la satisfacción fue doble, porque vencieron a Uruguay justo un 16 de julio, aniversario del Maracanazo que en 1950 transformó en campeones del mundo a los celestes en el Maracaná.