Así, las compañías que se integraron al proyecto optimizaron su presupuesto, asegurándose publicidad a través de las estáticas en campo de juego y promociones durante todo el torneo, y en cuatro partidos participaron como patrocinadores principales en el pecho de la casaca, que las marcas fueron eligiendo de acuerdo a su estrategia y por orden de llegada al proyecto. ¿Resultado? El manto sagrado no era un buzo antiflama como en éstos tiempos.
Tiro se inspiró en una experiencia similar realizada en 2005 por el Atlético Madrid con Columbia Pictures, productora de películas que puso en el pecho de la camiseta colchonera los nombres de sus estrenos. Es así que el primer título fue “Bad Boys II”, y le siguieron “Hollywood, departamento de policía”, con Harrison Ford como protagonista, “Swat, los hombres de Harrelson”, “Peter Pan” y “Spiderman II”. En el fútbol, a la hora de obtener recursos, la creatividad solo encuentra al cielo como límite.