Según Lanza, quien sustenta su hipótesis en le biocentrismo, teoría que explica que el universo sólo existe debido a la conciencia de un individuo sobre el mismo, cuando morimos nuestra vida se convierte en una "flor perenne que vuelve a florecer en el multiverso".
"La vida es una aventura que trasciende nuestra forma lineal ordinaria de pensar; сuando morimos, no lo hacemos según una matriz aleatoria, sino según la matriz ineludible de la vida. La muerte no existe en un mundo sin espacio ni tiempo. La inmortalidad no significa la existencia perpetua en el sistema temporal, sino que se encuentra completamente fuera del tiempo", concluye el cientíico.