Por otro lado, y como ya adelantamos de alguna manera líneas atrás,
las actuaciones de todo el elenco son de buenas para arriba, siendo las más destacadas la de los mencionados
Oreiro (quien, a su vez, cantó con su propia voz todos los éxitos de Gilda de manera más que aceptable) y
Delgado, como también las de
Javier Drolas y
Roly Serrano. Pero, repetimos, todos los actores y actrices cumplen con creces su labor, hasta los no profesionales (como los músicos sobrevivientes de la banda de Gilda que se representan a sí mismos).
Mención aparte para la dirección artística de la película, impecable y atenta a todos los detalles (con las escenas en boliches bailables y shows en vivo a la cabeza de toda la película), a todos los rubros técnicos y a la producción en general, de gran despliegue y calidad.
En conclusión, una película merecida para una de las artistas populares más importantes de las últimas décadas en la Argentina y necesaria para el cine nacional, llevada a cabo, quizás, de la mejor manera posible. Enhorabuena.
CALIFICACIÓN: De corazón valiente