Uno imagina que si esta misma batalla hubiese sido planteada en la serie todo hubiera estado un poquito más equilibrado. Pero comprimida, y con la clara intención de meter la mayor cantidad de personajes conocidos para el disfrute nerd del fan,
la historia termina siendo bastante tonta. Ni hablar de los diálogos. Ni hablar de los chistes.
En cuanto a la factura técnica, tampoco podemos destacar demasiado. La animación es un poco mejor que la de los capítulos emitidos por televisión hace muchos años, y si bien no pretendíamos un nivel a la
Studio Ghibli sí esperábamos que le metieran un poquito más de onda.
¿Algo bueno? Ver de nuevo a estos queridos personajes. Recordar momentos de nuestra infancia y adolescencia. Que la historia continúe a "Z" y no a "GT". No mucho más.
En definitiva, una película sólo para fanáticos. Y de los más acérrimos.
CALIFICACIÓN: MALA