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02 de octubre 2011 - 22:01
“Cocina gallega no es española”
El que sabe, sabe: entrevista con Manuel Corral Vide, un ícono de la cocina gallega en nuestro país.
Nacido en Lugo, cuna del famoso pulpo á feira, se ha encargado de transmitir la cultura de su tierra desde su lugar de cocinero -es chef del restaurante Morriña-, y desde su faceta de periodista y escritor.

A lo largo de sus seis años al frente de su programa de cocina en Utilísima, demostró ser un experto en contar anécdotas de la historia de la cocina. Lo sigue demostrando en Consentidos, su programa de radio El Mundo, y a través de los numerosos libros de gastronomía que publicó, como el más reciente Cocina Celta. En esta oportunidad, nos ofrece la receta de la “caldeirada marinera”, un plato típico de la zona costera de Galicia.

-En nuestro país se suele llamar erróneamente “cocina gallega” a la cocina española en general. Pero la cocina de Galicia tiene características propias. ¿Cuáles son?
-Ocurre que España, salvo Galicia, Asturias y alguna parte de León, estuvo 700 años en manos de los árabes. Esa particularidad, de que en nuestra zona no hayan estado los árabes, hizo que nuestra cultura gastronómica se mantuviera bastante diferente. Por ahí nuestra cultura se parece más a la bretona y algunos platos son similares a la galesa o a la irlandesa y no tanto a la de las otras zonas de España.

-¿Qué nos puede contar de la caldeirada, uno de sus platos emblemáticos?
-Es un plato que nace en las barcas de los pescadores. Ellos, cuando tiran las redes y levantan la faena, van separando los pescados que están lastimados y que no van a poder vender y los cocinan en un caldero que llevaban amarrado en la cubierta. Es un plato muy económico, sanísimo, light porque no engorda, y no hace falta tener grandes conocimientos de cocina. Lo único que se busca es pescados que tengan cierta carne firme y nada más. Después, una cocción corta de 6, 7 minutos y el plato está listo.

-Llegó a nuestro país en el ‘83, ¿qué fue lo que lo motivó a quedarse?
-Mi esposa es argentina, entonces vinimos un poco por eso. Luego porque volvía la democracia y me parecía que era un momento interesante para iniciar una aventura. Yo venía de Colombia donde había trabajando en la parte de cultura y pensaba que acá iba a haber un buen camino en ese sentido. Pero la verdad es que no lo encontré al principio y terminó prevaleciendo la parte gastronómica.

-Antes de llegar a nuestro país, ¿ya se había desarrollado en la gastronomía en España?
-Sí, siempre fue un medio de ganarme la vida dignamente. Siempre, a cualquier lugar que uno va, se necesita un cocinero.