Por Marcela Korzeniewski
Es originario de China y su nombre significa “vasija para cocinar” en el dialecto cantonés. Su forma, que muchos describen como un cuarto de esfera o troncocónica, lo convierte en un utensilio con numerosas ventajas. La principal es que permite la cocción rápida de los alimentos, siendo de este modo un instrumento culinario muy saludable y práctico, porque los vegetales y las carnes se sellan rápidamente, no pierden sus jugos y conservan todos sus nutrientes, los sabores y los colores se potencian, además de que se logra una textura crujiente e irresistible.
Por otra parte, se requiere de muy poca materia grasa para cocinar en el wok, con lo cual se logran salteados ligeros y bajos en calorías. Un pequeño chorrito de aceite es suficiente para lograr una buena cocción. En el wok, el protagonista absoluto es el alimento, que se luce con muy poco procedimiento y pocos agregados. Por ser los alimentos cocinados allí bajos en calorías, es ideal para la primavera y el verano.